Cover La señora Lâm Thúy Ái relata su fascinante viaje en la producción de huevos premium, un sector aparentemente tradicional pero con un inmenso potencial de innovación.

Si la carne de ternera Kobe es el emblema de una ganadería refinada y elevada a la categoría de arte, en la provincia de Bình Thuận existe una granja que persigue una filosofía similar para los huevos premium. Descubra Mebi Farm, el visionario proyecto de la señora Lâm Thúy Ái.

Mientras me guiaba por la granja, la señora Ái compartía la historia de su incursión en la producción de huevos premium, un sector aparentemente tradicional pero con un vasto potencial para la innovación. “Todo comenzó con una situación muy cotidiana en mi familia”, relata. “A mi esposo y a mis hijos les encantaba comer huevo todos los días, pero yo siempre sentía cierta inquietud. Las constantes advertencias sobre el colesterol y los supuestos efectos negativos de consumirlos en exceso me preocupaban profundamente. En ese preciso momento, me pregunté: ¿por qué en muchos países desarrollados se considera un alimento esencial que puede consumirse a diario sin temor, mientras que en Vietnam la percepción es tan distinta? Esa interrogante fue el motor que me impulsó a buscar respuestas”.

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¿Hasta dónde la llevó esa búsqueda exhaustiva, tanto a nivel geográfico como de perspectiva?

Mucho más lejos de lo que imaginé en un principio. Viajé por Estados Unidos, Japón, Países Bajos, Italia… Sin embargo, lo fundamental no fue la cantidad de lugares que visité, sino comprender que no podía simplemente replicar un modelo. Encontré sistemas sumamente modernos que no se alineaban con mi visión. Vi métodos económicamente rentables, pero no me satisfacían porque no reflejaban mi concepción sobre la alimentación. Fue al llegar a Japón cuando verdaderamente descubrí un camino que me cautivó.

¿Qué aspecto de Japón le hizo sentir que había encontrado exactamente lo que buscaba?

Allí, la agricultura trasciende la mera producción; construyen un ecosistema integral. La granja no está aislada de la vida diaria, sino que forma parte intrínseca de ella. Los residuos orgánicos se procesan para cultivar arroz y vegetales, y esos mismos productos regresan para alimentar a las personas. Incluso dentro de las propias instalaciones procesan el arroz, elaboran pan y preparan alimentos con sus propios ingredientes. Todo fluye en un círculo virtuoso, sumamente lógico y lleno de vitalidad. Al presenciar esto, me di cuenta de que ese era exactamente el modelo que buscaba para nuestros huevos premium. Por supuesto, sabía que no podía simplemente importarlo y copiarlo de manera idéntica en Vietnam.

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Above Un recorrido por las magníficas instalaciones de Mebi Farm, cuna de estos exquisitos huevos premium. (Fotografía: Mebi Farm)

Con 1.200.000 gallinas ponedoras y 400.000 pollitas de reemplazo, ¿cómo ha implementado un sistema de crianza tan excepcional?

Todo se ha invertido de manera meticulosa y sincronizada. Contamos con equipos de primer nivel para los galpones, el envasado de los huevos premium y el tratamiento de residuos, suministrados por grandes corporaciones de Japón (Hytem, Nabel) y China (Big Herdsman), y gestionados mediante inteligencia artificial.

Lo más trascendental de este modelo es que las aves no se crían para que pongan una cantidad masiva, sino para que ofrezcan una calidad superlativa.

En Mebi Farm, mantenemos una temperatura estable y una iluminación acorde a su ritmo biológico natural. Nuestro sistema de ventilación funciona como un pulmón para garantizar aire puro en todo momento. Específicamente, la temperatura se mantiene entre 26 y 28°C, con una humedad del 40 al 60%. Los ventiladores operan como un segundo sistema respiratorio para el rebaño, extrayendo el calor y la humedad, al tiempo que suministran oxígeno y mitigan el polvo. La iluminación no es aleatoria; se regula estrictamente entre 14 y 16 horas diarias para estimular una puesta sostenible en lugar de forzar la producción. El agua es cristalina, con un pH ideal de 5 a 7, y se purifica mediante sistemas de ultrafiltración (UF) para preservar sus minerales. Todas estas medidas no buscan maximizar el volumen, sino asegurar que el ave viva sin estrés, se alimente correctamente, descanse y disfrute de una vida verdaderamente equilibrada.

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La dieta de las aves no prioriza la rapidez del crecimiento, sino la óptima absorción de nutrientes: utilizamos una mezcla fresca preparada diariamente a base de ingredientes vegetales como maíz, soja, salvado de arroz, zanahorias, caléndula y girasol, prescindiendo por completo de harinas de carne o pescado. Sobre todo, el rebaño se cuida como un organismo vivo. Monitoreamos su salud a diario, llevamos un registro exhaustivo y realizamos controles constantes. Cuando un ave come bien, se hidrata adecuadamente, duerme en su ritmo y está libre de estrés y enfermedades, deja de ser una máquina de producción para convertirse en el centro de una filosofía de cuidado. Y es precisamente de este estado de bienestar de donde nace un huevo premium con cáscara robusta, clara densa y una yema redonda de un tono amarillo natural, brindando un sabor exquisito que el consumidor exigente puede apreciar a simple vista.

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Above Gracias al bienestar y la estabilidad de las aves, los huevos premium logran una cáscara firme, una clara densa y una yema redonda de color natural. (Fotografía: Mebi Farm)

¿Podría decirse que está transformando un producto de consumo masivo en una auténtica propuesta “de diseño”?

Efectivamente. Cada galpón recibe un régimen nutricional específico para crear diversas variedades de huevos premium, tales como opciones enriquecidas con Omega o DHA, alimentadas con extractos herbales, así como líneas concebidas para deportistas, personas con diabetes o quienes siguen dietas especiales. Todos nuestros productos son inspeccionados meticulosamente por sistemas automatizados. Esto significa que ya no hablamos de un artículo común, sino de una solución nutricional con un propósito definido. Este es el gran salto cualitativo: pasar de una agricultura puramente productiva a una de valor añadido, donde cada pieza cumple un objetivo claro más allá de satisfacer una necesidad básica.

Al controlar de manera tan estricta todo el proceso, desde la genética y la alimentación hasta el entorno y el manejo poscosecha, podemos afirmar con total seguridad que nuestros huevos premium pueden consumirse crudos sin el menor riesgo. Esto no es una simple estrategia de marketing, sino la consecuencia lógica de un sistema gestionado con absoluto rigor. Cuando se eliminan los riesgos desde el origen, la seguridad ya no es algo que deba demostrarse, sino que se convierte en un estándar incuestionable.

Lo verdaderamente significativo no es simplemente haber creado unos excepcionales huevos premium, sino mi profundo deseo de cambiar la forma en que el mundo percibe un alimento que siempre hemos dado por sentado.

- Lâm Thúy Ái, presidenta de Mebi Farm -

Sin embargo, el mercado suele regirse por otra lógica, donde el precio sigue siendo el factor determinante. ¿Cómo afronta usted esta realidad?

¡Con total convicción! El precio de mis huevos premium es sustancialmente superior al promedio del mercado, pero me niego a reducirlo, ya que eso implicaría alterar nuestro riguroso proceso productivo y, en consecuencia, traicionar mi visión. Estoy plenamente convencida de que llegará el momento en que los consumidores más exigentes dejarán de fijarse únicamente en el coste y comenzarán a valorar el auténtico beneficio que este alimento aporta a su estilo de vida.

Al reflexionar sobre todo este recorrido, ¿qué siente que está construyendo? ¿Una empresa, un modelo agrícola o un nuevo estándar de excelencia?

Confío en que sea un nuevo estándar. No busco simplemente comercializar huevos premium diferentes; anhelo transformar la perspectiva de las personas sobre algo cotidiano. Porque cuando se elevan los criterios de un producto tan esencial, lo que evoluciona no es solo la metodología de producción, sino también nuestros hábitos de consumo, nuestra confianza y nuestra propia definición de lo que verdaderamente constituye una gastronomía excepcional.

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