En una era donde la IA genera obras creativas en segundos, ¿qué futuro le espera a la música clásica, una disciplina que exige décadas de maestría? Para el compositor สมเถา สุจริตกุล (Somtow Sucharitkul), la respuesta no es la supervivencia, sino una transformación profunda en busca de un “sonido humano” auténtico.
Somtow Sucharitkul, conocido internacionalmente como S.P. Somtow, ostenta el título de ser el primer escritor tailandés de ciencia ficción y fantasía en ganar un “World Fantasy Award”. Durante décadas, ha visualizado el futuro a través de su imaginación, pero también es un virtuoso compositor y director de orquesta. Como director artístico de la “Opera Siam”, preserva con firmeza la belleza atemporal de la música clásica. Esta conversación, que tuvo lugar durante un ensayo en un hotel de lujo en el distrito de Sindhorn, sirvió como un puente entre el futuro tecnológico y las raíces espirituales de la humanidad, centrada en la visión única de สมเถา.
“La IA puede componer una sinfonía perfecta siguiendo la teoría musical en cinco segundos, pero nunca sabrá cuánto dolor encierra el silencio entre dos notas. Esa es una huella que solo los humanos pueden dejar”, afirma สมเถา.
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Above สมเถา สุจริตกุล sostiene que ningún artista crea desde el vacío; solo quienes trascienden la imitación encuentran su propia voz. (Foto: Nat Prakobsantisuk)
Perfeccionando lo imperfecto con สมเถา
Como autor de ciencia ficción, สมเถา observa el avance de la IA con entusiasmo y serenidad. Lejos de sentir miedo por la capacidad de los algoritmos para escribir novelas o componer, enfatiza que la gran limitación de la IA es su falta de “pasado”, “dolor” y “fe”.
“Cuando escribí obras como “Starship & Haiku” (1981) o “Mallworld” (1984), veía la tecnología como una herramienta para expandir la imaginación humana, no como un reemplazo”, explica. สมเถา destaca que la diferencia radica en las “hermosas imperfecciones”. En la música clásica, la vibración de una cuerda o una pausa inesperada son lo que realmente conmueve el alma, algo que el análisis de datos de la IA nunca logrará capturar.
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Above “Starship & Haiku” (1981), bajo el seudónimo S.P. Somtow, ganó un “Locus Award” en 1982, explorando un mundo post-guerra nuclear centrado en Japón.

Above “Mallworld” (1984) presenta una sátira social donde la humanidad habita centros comerciales gigantescos en el espacio, explorando el consumismo.
Una fe irreplicable según สมเถา
El proyecto operístico “Dasjati”, basado en las diez vidas previas de Buda, es la culminación de dos décadas de dedicación de สมเถา. Es una prueba clara de por qué el arte de alto nivel sigue siendo vital.
“El proyecto “Dasjati” es un viaje de fe”, comenta el maestro สมเถา mientras observa por la ventana. “La IA puede combinar estructuras occidentales con escalas asiáticas, pero nunca comprenderá el concepto de ‘Barami’ (virtud). Mis veinte años de lucha y proceso creativo volcados en cada nota son lo que otorga a esta obra su valor real”.
สมเถา enfatiza que “Dasjati” no es mera diversión, sino una forma de diplomacia cultural que utiliza la música clásica como idioma universal. Es necesario ser un “rebelde” para desafiar las estructuras tradicionales y lograr que las nuevas generaciones conecten con la filosofía budista.
“Este proyecto demuestra que la cultura tailandesa puede elevarse a un nivel internacional sin perder su esencia. Esto es verdadero soft power”, concluye สมเถา.
Encuentre su propia voz: สมเถา
La insistencia de สมเถา en la “voz propia” es clave. Aunque todos los artistas comienzan imitando a los maestros, solo unos pocos alcanzan su lenguaje original. En el mundo de la IA, este proceso es crucial.
Para สมเถา, la música clásica no está muriendo; está integrándose en todas partes, desde el cine hasta los videojuegos. El contexto ha cambiado, pero el impacto emocional de la música perdura, siendo el terreno donde สมเถา sigue aportando su gran visión.

Above สมเถา สุจริตกุล nunca ha dejado de componer y dirigir música clásica con pasión. (Foto: Nat Prakobsantisuk)
El enfoque de สมเถา se extiende a la formación de la nueva generación en la Siam Philharmonic Orchestra. Reconoce que el reto es grande ante la era de los videos cortos, pero subraya que los jóvenes no carecen de profundidad, solo necesitan que el arte se “traduzca” a su realidad.
Formando a la siguiente generación con สมเถา
สมเถา destaca la falta de ecosistemas sostenibles en Tailandia. “Tenemos genios musicales, pero falta una estructura que convierta el arte en una carrera estable. Debemos crear nuevos audiencias y apoyar a los artistas emergentes de manera sistémica”.

Above สมเถา สุจริตกุล dirigiendo una orquesta para inspirar a los músicos jóvenes. (Foto: Somtow Sucharitkul)
Para el futuro, สมเถา explora el uso de blockchain y Web3 para proteger la autenticidad del arte. “La tecnología es un puente, no un enemigo, siempre y cuando no sustituya nuestra esencia humana”, afirma สมเถา con determinación.
El legado digital de สมเถา
สมเถา imagina un futuro donde la IA colabore en tiempo real con la orquesta para enriquecer la escenografía visual. Su visión para Opera Siam es que el proyecto trascienda su nombre, dejando un legado inspirador para las generaciones futuras.
El futuro del arte, concluye สมเถา, no depende de la competencia con los algoritmos, sino de cuánto logremos transmitir nuestra humanidad. Mientras los seres humanos busquen amor, fe y significado, el arte destilado del alma humana, como el que ofrece สมเถา, será irreemplazable.
La tecnología no es enemiga del arte clásico, siempre que la utilicemos como puente y no para suplantar nuestra propia esencia.














