Conversamos con Kulapat Yantrasast, director de WHY Architecture, sobre cómo transformar la rígida “arquitectura” en espacios que irradian empatía y brindan felicidad a largo plazo.
Al hablar de arquitectos tailandeses que han dejado una huella imborrable en la escena internacional, el nombre de Kulapat Yantrasast, fundador y director creativo de WHY Architecture, es uno de los primeros en ser reconocido mundialmente. A lo largo de los 22 años transcurridos desde la creación de su estudio en Los Ángeles en 2004, su obra ha abarcado numerosos hitos, desde su colaboración con el legendario Museo del Louvre en París y el diseño del Museo Nacional en Nueva Delhi, hasta su reciente proyecto: Kontempo, un museo de arte contemporáneo a orillas del río en Manila.
El pilar fundamental con el que Kulapat crea su “arquitectura” de talla mundial es la empatía. Él no percibe los edificios como meras construcciones, sino como espacios que se entrelazan con las emociones y el estilo de vida de las personas.
“Nuestra metodología de trabajo es bastante distinta”, comenta Kulapat. “La recompensa más significativa es la oportunidad de divulgar la cultura y fomentar el intercambio cultural a través del arte y la “arquitectura”. Utilizar estos espacios como puentes ayuda a que las personas en distintos rincones del mundo mejoren sus vidas y encuentren un significado mayor”.

Above DIB Bangkok, un ejemplo de la innovadora “arquitectura” (Crédito: WHY Architecture)
El origen de la curiosidad y la “arquitectura”
Detrás de los proyectos emblemáticos de este arquitecto de renombre, se encuentra el impulso de la curiosidad de un niño de siete años durante un viaje familiar a París. Esa travesía le reveló el poder del diseño urbano para conectar a las personas a través de ríos, senderos y museos de arte. Aquella experiencia sembró en él la convicción de que el diseño consciente de espacios puede elevar el nivel de vida y traer alegría a la sociedad mediante una “arquitectura” significativa.
Esta curiosidad lo llevó a desafiar las expectativas familiares y priorizar el estudio de la “arquitectura” por encima de la medicina.
“Inicialmente, mis padres querían que fuera médico porque era un buen estudiante”, relata Kulapat. “Pero antes de entrar a la universidad, les confesé que deseaba estudiar “arquitectura”. Aunque al principio se sorprendieron, terminaron apoyándome al ver cuánto me apasionaba”.

Above Museo del Louvre en París, un referente en el mundo de la “arquitectura” (Crédito: WHY Architecture)

Above La majestuosa estructura del Louvre (Crédito: WHY Architecture)

Above Detalle arquitectónico en París (Crédito: WHY Architecture)
Su amor por el arte, cultivado en aquel viaje, sigue siendo la piedra angular de su “arquitectura”. Él sostiene que los edificios no son solo objetos físicos, sino vehículos para nutrir el espíritu humano.
“El valor del arte en nuestras vidas es inmenso. Si la vida carece de propósito, se vuelve vacía. La cultura y la “arquitectura” actúan como ese significado, impulsando nuestra curiosidad y nuestra felicidad a largo plazo”.

Above Kontempo: museografía integrada en la “arquitectura” (Crédito: WHY Architecture)
La cultura y el arte son los que otorgan significado, fomentan la curiosidad y proporcionan felicidad duradera a nuestra “arquitectura” existencial.
La búsqueda de la modernidad contextual
Durante sus estudios en la Universidad de Chulalongkorn, Kulapat comenzó a cuestionar la “arquitectura” predominante en Tailandia.
“Veía edificios de cristal y sofás negros de cuero que no encajaban con nuestro clima”, observa. “Sentía que imitábamos estilos occidentales sin adaptarlos a nuestra realidad”.
Estudió los modelos japoneses a través de revistas como GA y JA, admirando cómo los arquitectos nipones filtraban la tecnología moderna a través de su propia cultura, algo crucial para cualquier “arquitectura” con identidad.

Above DIB Bangkok muestra una “arquitectura” con alma local (Crédito: WHY Architecture)
Se mudó a Tokio en 1990 para formarse bajo la tutela de Tadao Ando. En esos ocho años, aprendió a traducir la belleza tradicional a una “arquitectura” contemporánea que el mundo entero pudiera comprender.

Above Kulapat Yantrasast, figura clave en la “arquitectura” contemporánea (Crédito: WHY Architecture)
Si comprendes a las personas y amas profundamente su cultura, la “arquitectura” encontrará su propio punto de equilibrio.
Libertad sobre el control
En 2004 fundó WHY Architecture en Los Ángeles. Mientras otros apostaban por un estilo brutalista que imponía rutas fijas, Kulapat propuso una “arquitectura” generosa que ofrece espacios y libertad.
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Durante la creación del Grand Rapids Art Museum, el artista Ellsworth Kelly elogió su enfoque: “Tu “arquitectura” es amable y hospitalaria. Diseñas espacios que permiten a las personas moverse libremente”.

Above Grand Rapids Art Museum, un logro de “arquitectura” LEED Gold (Crédito: WHY Architecture)
Esta generosidad es parte del ADN tailandés. La apertura, la luz natural y la fluidez interior-exterior son herramientas con las que Kulapat comunica una “arquitectura” que trasciende fronteras.

Above DIB Bangkok revela una “arquitectura” ecléctica (Crédito: WHY Architecture)
Diseñar con alma local
En el proyecto DIB Bangkok, Kulapat evitó el minimalismo genérico, prefiriendo integrar la estructura industrial con la vitalidad de la capital. Cree que la “arquitectura” debe ser armónica y rica en matices locales.

Above Interior de DIB Bangkok, un espacio de “arquitectura” creativa (Crédito: WHY Architecture)
Más tarde, en la Milan Design Week 2026, curó la exposición “When Apricots Blossom”, donde transformó la tragedia del mar de Aral en una “arquitectura” de resiliencia, utilizando la estructura de la yurta tradicional como símbolo de supervivencia comunitaria.

Above Exposición en la Milan Design Week 2026 sobre la “arquitectura” nómada (Crédito: WHY Architecture)
La arquitectura del cuidado
Kulapat anticipa que la “arquitectura” del futuro deberá enfocarse en el bienestar y la longevidad. Los edificios deberán curar a quienes los habitan. Tailandia, con su tradición de hospitalidad y cuidado, tiene un enorme potencial para convertirse en un centro mundial de bienestar a través de una “arquitectura” innovadora.

Above Kontempo, un espacio diseñado bajo la premisa de la “arquitectura” empática (Crédito: WHY Architecture)
Los diseñadores tailandeses deben dejar de ser meros prestadores de servicios y convertirse en innovadores para demostrar que nuestra “arquitectura” tiene identidad y propósito global.

Above Kulapat Yantrasast sigue impulsando la “arquitectura” con propósito (Crédito: WHY Architecture)
Debemos dejar de ser solo contratistas y convertirnos en creadores, mostrando al mundo que nuestra “arquitectura” es sinónimo de innovación.
Kulapat aconseja a los jóvenes talentos que salgan al mundo, estudien y construyan redes, porque para crear una “arquitectura” universal, primero hay que comprender a la humanidad.
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