Maarten Paes: un guardameta excepcional, un aprendiz constante y alguien que busca sin cesar el significado de hogar entre múltiples destinos.
Existe un detalle que Maarten Paes recuerda con especial nitidez de su primera llegada a Yakarta. No se trata del tráfico ni de la humedad del aire, sino del sutil aroma a kretek que impregnaba el ambiente; algo que su difunta abuela le había descrito mucho antes de que el fútbol lo llevara a recorrer el mundo. Aunque pueda parecer un detalle trivial, ilustra a la perfección su forma de percibir un destino: un espacio que debe comprenderse, vivirse y, con el tiempo, sentirse familiar. En la actualidad, como guardameta titular del AFC Ajax y miembro de la selección nacional de Indonesia, su trayectoria no siempre ha sido lineal, sino que representa una serie de decisiones sobre dónde y cómo construye su sentido de pertenencia.

Above Como guardameta del AFC Ajax y miembro de la selección nacional de Indonesia, Maarten Paes aprende constantemente a navegar entre las expectativas y el cambio.
Entre la adaptación y las exigencias
Desde principios de año, Paes se desempeña como guardameta en el AFC Ajax, un club que conoce desde su infancia. “Como jugador, debemos adaptarnos continuamente. Cada lugar tiene su propio ritmo, y siempre busco comprenderlo”, afirma este joven nacido el 14 de mayo de 1998, con una sonrisa. Disfruta del proceso de adaptación a su propio ritmo. Relata que, durante un tiempo, vivió en un hotel mientras buscaba tranquilamente una residencia más permanente, hasta que, paso a paso, Maarten Paes comenzó a encontrar un nuevo compás en su vida. “Es sumamente fácil adaptarse cuando las personas que te rodean son abiertas y amables. Eso fue precisamente lo que experimenté al pisar Indonesia por primera vez, y facilitó enormemente el proceso”, recuerda.
Para Paes, la capacidad de adaptación trasciende la necesidad profesional; es parte intrínseca de su mentalidad. Pasó varias temporadas con el FC Dallas en la MLS (Major League Soccer) de Estados Unidos, una experiencia que amplió su perspectiva sobre la vida más allá de las fronteras europeas. En cada destino, tiende a actuar de la misma manera: conocer el entorno y abrazar las costumbres locales.

Above La experiencia de jugar en los Países Bajos y Estados Unidos forjó la perspectiva de Maarten Paes sobre la vida fuera del terreno de juego.

Above Maarten Paes: sereno bajo los tres palos, sumamente reflexivo fuera de la cancha.
Como jugador, debemos adaptarnos continuamente. Cada lugar tiene su propio ritmo, y siempre busco comprenderlo.
“Siempre intento salir de mi propia burbuja. De lo contrario, solo vemos el mundo de manera superficial. Dondequiera que me encuentre, anhelo conocer genuinamente el lugar, no ser un mero residente temporal”, confiesa Paes, quien en sus inicios en el fútbol se desempeñaba como delantero (striker).
Lo mismo ocurrió cuando se unió y debutó con la selección nacional de Indonesia durante las eliminatorias para la Copa del Mundo 2026, en septiembre de 2024. La presencia de Maarten Paes en el equipo nacional conllevó inevitablemente sus propias expectativas y presiones. Una afición tan apasionada aporta una dinámica fascinante (por no llamarla una carga), algo muy distinto a su experiencia en la MLS. Sin embargo, él lo asume como parte de su labor, e incluso como una necesidad. “La presión es fundamental. En la vida, seguimos necesitando de ese buen estrés”, asegura.

Above Maarten Paes conduce su carrera deportiva con una curiosidad tan inmensa como su propia ambición profesional.
La presión es fundamental. En la vida, seguimos necesitando de ese buen estrés.
El legado de su abuela y los recuerdos que perduran
El vínculo de Paes con Indonesia no se cimentó tras una larga estancia en el país, sino a través de las historias que le fueron legadas. Su abuela, nacida en Kediri, desempeñó un papel fundamental en la creación de esa conexión tan especial.
Ambos compartían un ritual único: preparar juntos recetas de la gastronomía indonesia. Paes intenta rememorar su primer viaje a Indonesia, específicamente a Kediri para visitar la tumba de sus antepasados, aunque era demasiado pequeño para retenerlo en la memoria. Su abuela también le compartía relatos que no siempre eran amables; historias sobre la guerra, las dolorosas pérdidas y la vida que tuvo que reconstruir desde cero.
Su abuela falleció apenas unos meses antes de que Paes debutara con la selección nacional de Indonesia. “Cada vez que escucho el himno de Indonesia Raya, pienso en ella”, expresa. Una frase sencilla, pero lo suficientemente elocuente para dejar claro que su decisión de vestir la camiseta nacional trasciende lo meramente profesional.

Above El arraigo de Paes con Indonesia nace de las historias familiares, especialmente de los recuerdos de su abuela nacida en Kediri. (Fotografía: Ronald Andhika). Sereno bajo los tres palos, reflexivo fuera de la cancha.
Cada vez que escucho el himno de Indonesia Raya, pienso en mi abuela.
Construyendo un legado más allá del fútbol
Fuera de la cancha, Paes revela una faceta que rara vez se observa en la narrativa de los jóvenes deportistas. Habla con soltura sobre inversiones, educación y la importancia de edificar un patrimonio más allá del fútbol. Su fascinación por el mundo empresarial surgió durante la pandemia, cuando comenzó a plantearse una pregunta verdaderamente fundamental: ¿qué quedará cuando el fútbol llegue a su fin?
En aquel entonces, también cursaba estudios de negocios comerciales en la Universidad Johan Cruyff. A partir de allí, comenzó a educarse y a dominar los principios fundamentales, lejos de simplemente seguir las tendencias del momento. Ha forjado un portafolio sólido y participa en diversos proyectos, incluyendo un negocio de pádel e incluso el desarrollo de su propia línea de guantes de portero. Hace hincapié en la relevancia de mantener una perspectiva a largo plazo, consciente de que la etapa productiva de un atleta es efímera.

Above Más allá del fútbol, Maarten Paes cultiva activamente sus intereses en los negocios, las inversiones y el desarrollo de proyectos personales. (Fotografía: Ronald Andhika)
Para Maarten Paes, no se trata de forjar una nueva identidad alejada del deporte rey, sino de expandirla. No concibe estos dos mundos como entidades separadas, sino como facetas de un mismo viaje vital. Y para él, lo más primordial es que la valentía de emprender algo nuevo puede surgir de aquello que ya se ama y resulta familiar.
En medio de una vida de alta movilidad, la interrogante sobre el verdadero significado de “hogar” se transforma en un concepto en constante evolución. Los Países Bajos, Estados Unidos e Indonesia ocupan un lugar irremplazable en su corazón. No intenta simplificarlo en una sola respuesta. “El hogar está donde se encuentran mis seres queridos”, reflexiona.

Above A pesar de la constante movilidad que exige su carrera profesional, Maarten Paes halla el significado de hogar en la compañía de sus seres más cercanos. (Fotografía: Ronald Andhika)
El hogar está donde se encuentran mis seres queridos.
Quizá sea precisamente ahí donde reside el magnetismo de Paes como figura pública. No se esfuerza por imponer una narrativa impecable sobre quién es en realidad. Por el contrario, permite que su esencia florezca con el paso del tiempo; a través de sus vivencias, sus vínculos y las decisiones que toma con plena consciencia.




