A través del “Dào Dé Jīng”, Patty Tsai ha aprendido a encontrar el equilibrio: “No hay que ser extremo en nada; dar un pequeño paso cada día y ser constante es verdaderamente lo más importante”.
En esta era en la que todos hablan sobre la longevidad y la lucha contra el envejecimiento, Patty Tsai ha elegido no resistirse al paso del tiempo, sino aprender a convivir con él. En medio de una vida pública de gran exposición, ha establecido un ritmo físico y mental propio, fundamentado tanto en la ciencia como en la sabiduría milenaria de Laozi. No se trata de un régimen estricto, sino de un estilo de vida cultivado poco a poco tras una profunda introspección.
El nombre de Patty Tsai es ampliamente reconocido en la sociedad taiwanesa. Es la fundadora y directora ejecutiva de la marca de esencia de frijol rojo Wunjo, esposa de Sean Lien y madre de dos hijos. Con tantas facetas en una sola persona, la atención pública es innegable y la presión nunca desaparece del todo; sin embargo, ella proyecta una serenidad verdaderamente admirable.
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Liberarse de los números y volver a las sensaciones corporales

Above El origen de Wunjo, la marca fundada por Patty Tsai, surge de su experiencia como madre, esposa e hija: solo cuidando de uno mismo se puede cuidar de los seres queridos (Foto: Paul Chen).
Al preguntarle sobre el estado óptimo del cuerpo y la mente, la respuesta de Patty Tsai es sumamente sencilla: “El mejor estado es tener energía, vitalidad para hacer las cosas y un sueño de buena calidad. ¡Con eso me siento excelente!” Sin mencionar cifras ni porcentajes, ella se refiere a una lucidez que emana desde el interior. Confiesa que en su juventud se obsesionaba con las tallas de ropa, creyendo que un número más pequeño significaba estar mejor. Hoy en día, ha dejado atrás esa atadura para volver a las sensaciones reales de su cuerpo: “La salud no radica en cuán delgado estás, sino en si tienes energía, si tu calidad de sueño es buena y si tus emociones son estables”.
Su visión sobre la figura corporal está estrechamente ligada a la filosofía de la marca Wunjo. En su nombre chino, “Wun” (炆) representa la dedicación de cocinar a fuego lento, mientras que “Jo” (芯) simboliza la intención original y las creencias fundamentales de la vida. Para Patty Tsai, el punto de partida de su marca proviene de su propia vivencia familiar: solo cuando se tiene la energía para cuidarse a uno mismo, se puede cuidar de los que nos rodean.
El ejercicio y el descanso como parte de la agenda diaria

Above No se trata de entrenar solo por salud, sino de integrar el ejercicio como una parte esencial del estilo de vida diario (Foto: Paul Chen).
El día de Patty Tsai comienza con un vaso de agua, seguido de una cucharada de aceite de camelia para proteger la mucosa gástrica, un café y, finalmente, su rutina de ejercicios. Su entrenamiento habitual incluye ejercicio cardiovascular ligero, como 30 minutos en la elíptica, además de estiramientos y sesiones de entrenamiento de fuerza con un instructor privado dos veces por semana. Asimismo, toma clases de baile (recientemente practica las coreografías de G-Dragon) y juega al tenis (donde ya domina el golpe de derecha), procurando mantener una frecuencia de cuatro a cinco días de actividad física semanal. ¿Cómo logra equilibrar un régimen tan completo con su vida personal y profesional? Ella sonríe y responde: “No considero el ejercicio y el descanso como actividades para el tiempo libre; los incluyo directamente en mi agenda”.
El cambio emocional es una técnica que requiere práctica

Above Los rituales más sencillos de la vida cotidiana son la manera perfecta de reencontrarse con uno mismo y mantener la paz (Foto: Paul Chen).
Dada su vida pública de alta exposición y su naturaleza exigente consigo misma, Patty Tsai no teme hablar sobre el estrés. “La presión que me impongo a mí misma siempre ha sido mayor que las expectativas externas”, afirma. Lo que actualmente está aprendiendo es a ser más flexible en sus autoexigencias. Cuando el ritmo de vida se acelera demasiado, su primera reacción es salir a caminar para recuperar su propio compás: “No hace falta establecer un objetivo; basta con caminar, observar los árboles o escuchar música. Al poner el cuerpo en movimiento, los pensamientos se aclaran”.
También menciona el concepto psicológico del “residuo de la memoria”. Cuando se pasa de una tarea a otra cargando con las emociones de la anterior, todas las sensaciones, tanto positivas como negativas, se arrastran consigo. “Por eso, antes de comenzar la siguiente tarea, descanso cinco minutos y respiro profundamente para desconectarme de verdad antes de empezar de nuevo”. Las actividades más ordinarias de la vida, como cocinar, hacer ejercicio o recibir un masaje, son precisamente las formas en que recupera su esencia. “Al hacer estas cosas, siento que no estoy lidiando con el mundo exterior, sino que verdaderamente estoy viviendo mi propia vida”.
Cultivar raíces fuertes para una vida larga y plena

Above Comprender el cuerpo y responder a sus necesidades es, quizás, la verdadera esencia de la longevidad. Hay que empezar desde la base para vivir bien (Foto: Paul Chen).
Navegando entre múltiples roles, Patty Tsai confiesa haberse sentido perdida alguna vez. Uno de los mayores apoyos para reencontrarse a sí misma ha sido su lectura y práctica constante del “Dào Dé Jīng” (Tao Te King). En el pasado, impartió una conferencia sobre la racionalidad, la sensibilidad y la filosofía taoísta, y frecuentemente cita los principios de Laozi para explicar su lógica de vida. Considera que una frase del capítulo 59 de esta obra es la clave fundamental para entender la longevidad: “Echar raíces profundas y afianzar la base es el camino para una vida larga y duradera”.
“Al igual que un árbol, la verdadera longevidad no consiste en hacer muchas cosas en poco tiempo, sino en nutrir bien las raíces, estabilizar la vida y evitar el agotamiento excesivo”, explica. El concepto de “saber cuándo detenerse evita el peligro y permite perdurar”, del capítulo 44, le ha enseñado a encontrar la moderación en todo. Es aceptable exigirse a uno mismo, pero sin excesos; es válido controlar la alimentación, pero sin convertirlo en un tormento. “En todo lo que hagamos, debemos evitar los extremos; avanzar un poco cada día y ser constantes es verdaderamente lo más importante”.
Al reflexionar sobre lo que significa “vivir con elegancia”, subraya que se trata de un estado de libertad personal: “Sabes lo que quieres y lo que es verdaderamente importante para ti. Tienes la capacidad de cuidar a los demás, pero tampoco olvidas cuidarte a ti mismo”. En lugar de perseguir estándares impuestos por la sociedad, hoy a Patty Tsai le importa más comprender auténticamente su cuerpo y responder a sus necesidades. Esta es, tal vez, la forma más honesta de vivir la longevidad: sin extremismos, sin resistencia, construyendo una vida plena desde las bases más sólidas.
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