Cover La traductora Trương Thu Hà analiza la novela antiformalista Ferdydurke en esta entrevista exclusiva.

¿Qué sucedería si un hombre adulto se convirtiera repentinamente en un niño? La traductora Trương Thu Hà analiza la “novela antiformalista” de Gombrowicz.

En “Ferdydurke”, la famosa novela de Witold Gombrowicz, un escritor de treinta años llamado Józio se transforma inesperadamente en un niño y es obligado a regresar a la escuela. A través de esta premisa absurda, el protagonista se embarca en una aventura satírica donde comprende que las personalidades de sus profesores, compañeros y padres no son más que “formas” sociales. La forma es el molde que la sociedad utiliza para fabricar individuos que, aunque parecen diferentes, son en esencia idénticos. Publicada en 1937, “Ferdydurke” es también un juego con las convenciones literarias polacas y mundiales, una verdadera novela antiformalista de gran calado.

Recientemente, gracias a la colaboración entre la traductora Trương Thu Hà y FORMApubli, la versión en vietnamita de esta obra ha llegado a los lectores. En la siguiente entrevista, la traductora reflexiona sobre cómo se acercó a la literatura polaca, los desafíos de traducir esta pieza clave de la novela antiformalista y cómo una traducción puede dotar a una obra clásica de una vida nueva en un idioma distinto.

Tatler Asia
Above La edición vietnamita de la novela antiformalista Ferdydurke junto a otros títulos de FORMApubli.
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Above La edición vietnamita de la novela antiformalista Ferdydurke junto a otros títulos de FORMApubli.

¿Qué papel desempeñó la literatura en su interés por Polonia?

Ninguno, ¿se puede decir eso? Definitivamente sí, el propio Gombrowicz me permitiría ser antiformalista. A menudo se espera una razón solemne, pero fue una casualidad del destino. Sin embargo, si lo pensamos bien, la literatura ha sido el motor de todo mi trabajo. Decidí viajar a Polonia cuando quería abandonar mis estudios originales para dedicarme a las letras. Al terminar mi beca, me presenté al examen de Literatura Polaca por voluntad propia. Aprendí el idioma motivada por esa pasión. Polonia es un espacio cultural en el que decidí sumergirme para comprender su espíritu, historia y tradiciones. Gombrowicz escribió sobre la necesidad de superar la “polonidad” para alcanzar una individualidad superior a cualquier forma preestablecida. La nación misma es una forma. ¿He logrado escapar de ella al traducir esta novela antiformalista?

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¿Cómo fue el proceso de elegir “Ferdydurke” y trabajar con FORMApubli?

Conocí a FORMApubli a través de la obra de Bruno Schulz. Al profundizar en el panorama editorial, me di cuenta de que Schulz ya tenía presencia en Vietnam, y esta editorial continuó ese legado. Mi conexión con Gombrowicz surgió de la mano de Cao Việt Dũng, editor de FORMApubli. Aunque él me advirtió que era una obra compleja, decidí que “Ferdydurke” debía ser la primera en publicarse por su impacto masivo, no solo en el siglo XX. Al elegir esta novela antiformalista, también caigo en la trampa de la forma al seleccionarla por su estatus. Leí a los grandes autores polacos en la universidad, pero en la narrativa, mis favoritos siempre fueron Schulz, Gombrowicz y Witkacy. Ferdydurke me cautivó por ser mordaz, irónica y brillante.

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Above La traductora Trương Thu Hà durante su reciente entrevista sobre la novela antiformalista.

Aunque Gombrowicz se rebela contra las formas preestablecidas, construye sus propias estructuras. ¿Cómo trabajó con la forma de esta novela antiformalista durante la traducción?

La forma de “Ferdydurke” es la negación de la forma, una estructura que se rompe para crear otra completamente nueva. Solo al leer la historia de la literatura polaca desde la Edad Media pude comprender esta transgresión. Como novela antiformalista, es una pieza extraña que desafía las convenciones del siglo XIX. Gombrowicz coloca las palabras en lugares inesperados; juega con conceptos como el “trasero” o el “rostro” para generar extrañeza y una ironía eléctrica que no hiere, sino que invita a la reflexión.

Al traducir esta novela antiformalista, me dediqué a interpretar cada capa de significado, explorando archivos y diccionarios, pero también dejando actuar a la intuición. Mi bản dịch (traducción) pertenece al vietnamita, no al polaco. Espero que logre revelar nuevas posibilidades para nuestro idioma, haciéndolo más audaz a través de este ejercicio de estilo.

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Above Portada original de la novela antiformalista Ferdydurke, ilustrada por el escritor Bruno Schulz.

¿Qué opina sobre la recepción de la literatura polaca en Vietnam?

La recepción ha sido modesta. A diferencia de las literaturas rusa o francesa, la polaca es percibida como un misterio fascinante. Aunque se tradujeron muchas obras durante la era de los países socialistas, hoy en día esas ediciones han quedado relegadas al olvido. Es vital que esta novela antiformalista y otros títulos contemporáneos tengan una nueva vida. No basta con leer a los premios Nobel; la literatura polaca es vasta y merece un lugar en nuestro diálogo cultural.

Mi objetivo, dentro de mis capacidades, es traer obras significativas que permitan una comprensión más profunda de este país. Traducir y leer debe ser, ante todo, una pasión, una forma de participar en el espíritu de la humanidad. Espero que la literatura polaca sea una fuente de inspiración y reflexión existencial para los lectores vietnamitas.

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