Tatler Singapore se asoció con IWC para organizar un encuentro exclusivo en la boutique de Ion Orchard, donde los invitados descubrieron las novedades de IWC tras Watches and Wonders.
Tatler Singapore y IWC Schaffhausen dieron la bienvenida a un selecto grupo de entusiastas de la alta relojería para una velada dedicada al capítulo más reciente de la manufactura IWC. Celebrado en la boutique de Ion Orchard, el evento brindó a los asistentes la oportunidad de descubrir los nuevos relojes de IWC, presentados a principios de año en Watches and Wonders Ginebra, mientras profundizaban en la maestría técnica que define a la marca.
La velada comenzó con la bienvenida de Annabel Tan, editora de relojería y joyería de Tatler Singapore, quien destacó la importancia de Watches and Wonders como el principal escaparate anual del sector y la capacidad de IWC para equilibrar la innovación técnica con un lenguaje de diseño distintivo. A continuación, los invitados escucharon a Manuel Engel, director comercial para el Sudeste Asiático de IWC, quien compartió reflexiones sobre las últimas creaciones de la firma y la visión que guió su desarrollo.
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Above Daiki Hayashi probando su destreza en el ensamblaje de un movimiento IWC
Uno de los puntos destacados de la noche fue una demostración de relojería en vivo realizada por un especialista de IWC. Más allá de observar el complejo trabajo de ensamblaje y ajuste de un movimiento mecánico, los invitados fueron invitados a participar en la experiencia, manipulando delicados componentes bajo la guía experta de un maestro relojero de IWC.
Paralelamente, los asistentes exploraron las nuevas colecciones y las novedades de IWC presentadas en Watches and Wonders a lo largo de la boutique. Entre ellas, las recientes incorporaciones a la línea de relojes de piloto, lanzadas en un año que marca dos hitos significativos para IWC: 90 años de legado en relojes de aviador y 20 años de colaboración con los herederos de Antoine de Saint-Exupéry.
Guiados por el equipo de IWC, los invitados pudieron probarse las piezas más recientes, experimentando de primera mano los detalles que distinguen a cada modelo, desde el acabado refinado de las cajas y la ejecución de las esferas hasta las innovaciones técnicas integradas en cada IWC. Las conversaciones fluyeron con naturalidad entre coleccionistas y apasionados, abarcando temas desde la arquitectura del movimiento y la ingeniería hasta la evolución del diseño y la ergonomía.
Durante la velada, los invitados disfrutaron de una selección de bebidas y canapés mientras descubrían los relojes a su propio ritmo. El ambiente distendido fomentó intercambios significativos, ofreciendo una oportunidad única de interactuar directamente con el equipo de IWC y profundizar en su enfoque sobre la alta relojería contemporánea.
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