A través de la película “Para Perasuk”, Maudy Ayunda explora el cuerpo, el escapismo y la valentía de soltar el control: una profunda reflexión sobre la libertad, la identidad y un nuevo significado del éxito.
En su papel de Laksmi para su más reciente película, Para Perasuk, Maudy Ayunda tuvo que saltar descalza sobre caminos de grava, arrastrarse por el barro y, en ocasiones, imitar los movimientos de hormigas, pulgas y mariposas. Con la mirada perdida, se sumergió por completo en el reino del trance (sambetan), el cual brindaba una vía de escape al personaje que interpretaba. Para el público que conoce a la actriz como una figura mesurada, articulada y que casi siempre parece tener todo bajo control, esta situación resulta ser una verdadera antítesis. En Para Perasuk, no solo interpreta a un personaje, sino que aprende a desprenderse de algo que durante mucho tiempo formó parte de su identidad: el control. Y es precisamente al verse obligada a “soltar” cuando descubre algo completamente nuevo.

Above Al interpretar a Laksmi en Para Perasuk, Maudy Ayunda descubre la libertad a través de la exploración corporal. (Foto: Hendra Kusuma)
Una experiencia inmersiva en el universo de “Para Perasuk”
Maudy confiesa que los meses de ensayo junto al coreógrafo Siko Setyanto no comenzaron con pasos de baile, sino con el esfuerzo de liberar al cuerpo de cualquier incomodidad. Se le pidió que se moviera sin patrones, sin juicios y sin la necesidad de verse “correcta”.
“En ocasiones, contar una historia nos exige adoptar formas que trascienden nuestro propio ser. En Para Perasuk, se me invitó a entregarme al movimiento y a encarnar espíritus animales, como el del búfalo, lo cual se sintió instintivo, terrenal y transformador de una manera sutil pero profunda”, revela. “Tras el rodaje, mi confianza en mi cuerpo y mi sentido de libertad respecto a lo que es capaz de hacer y cómo puede verse, se expandieron. Me siento cómoda en mi propia piel”, continúa, recordando un proceso de grabación que consideró inmersivo, no solo a nivel físico, sino también mental.

Above En Para Perasuk, la actriz encarna diferentes espíritus animales. (Foto: Hendra Kusuma)
En ocasiones, contar una historia nos exige adoptar formas que trascienden nuestro propio ser. En Para Perasuk, se me invitó a entregarme al movimiento y a encarnar espíritus animales, como el del búfalo, lo cual se sintió instintivo, terrenal y transformador de una manera sutil pero profunda.
Del mismo modo, al profundizar en el personaje de Laksmi, Maudy Ayunda halló una nueva conciencia. “Laksmi depende demasiado del Festival del Trance (Pesta Sambetan), el cual considera su única vía de liberación”, señala.
“Me hizo reflexionar: el escapismo es válido e incluso necesario, pero, al final, lo más importante es procesar verdaderamente lo que experimentamos y tener el valor de enfrentarlo directamente, en lugar de huir de forma constante”, añade.

Above Lejos de los reflectores, prefiere disfrutar de un proceso creativo mucho más silencioso. (Foto: Hendra Kusuma)

Above Para Maudy, la creación es una forma de comprender emociones que aún no se han resuelto por completo. (Foto: Hendra Kusuma)
Su experiencia al dar vida al universo de Para Perasuk, concebido por Wregas Bhanuteja, no culminó en el set de grabación. Resulta que las emociones residuales no se disiparon al finalizar la producción. De ese remanente nacieron dos canciones que escribió para la banda sonora de la película: “Aku Yang Engkau Cari” y “Di Tepi Lamunan”. Para ella, crear suele ser el medio ideal para asimilar aquello que todavía no ha logrado descifrar por completo.

Above Para Perasuk representa su primera colaboración con el director Wregas Bhanuteja. (Foto: Hendra Kusuma)
El escapismo es válido e incluso necesario, pero, al final, lo más importante es procesar verdaderamente lo que experimentamos y tener el valor de enfrentarlo directamente, en lugar de huir de forma constante.
Una definición del éxito en la que ya no cree
Maudy confiesa haberse sentido siempre más cómoda en su faceta de compositora que en la de cantante. Le atrae más el proceso detrás de escena: escribir, componer y afinar detalles. Existe en ella una inclinación hacia el trabajo en espacios más silenciosos y reflexivos. Por ello, disfrutó plenamente de la experiencia del rodaje y de todos sus matices.
“En realidad, soy alguien que prospera en una vida tranquila, casi de ermitaña. No soy exactamente una ermitaña, pero me siento sumamente cómoda pasando mucho tiempo a solas, por ejemplo, en la biblioteca, simplemente leyendo”, comenta la artista, quien admite su fascinación por los libros de fantasía, las distopías y todo lo relacionado con dragones, un detalle que pocos conocen.
Este contraste se ha convertido en una pieza fundamental de su visión actual de la vida. Ya no cree en una definición del éxito que dependa excesivamente de etiquetas externas. En el pasado, como muchas otras personas y como parte de una etapa necesaria, llegó a vincular sus logros con instituciones, marcas o trayectorias profesionales específicas. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa perspectiva se transformó por completo.
Asimismo, ha comenzado a cuestionar la idea de que la vida deba seguir un rumbo lineal; la noción de que uno deba elegir un único camino y permanecer en él indefinidamente. Durante su trayectoria, ha descubierto un inmenso valor al atreverse a explorar nuevas posibilidades. Esto se refleja claramente en la carrera que ha construido. Más allá del mundo del entretenimiento, ha desarrollado de manera constante otros espacios de igual importancia, desde iniciativas sociales y educativas a través de la Maudy Ayunda Foundation y Teach First Indonesia, hasta su incursión en el ámbito empresarial como fundadora de la marca de belleza From This Island.

Above Maudy Ayunda suelta el control y confía plenamente en sus instintos. (Foto: Hendra Kusuma)
Tras el rodaje, mi confianza en mi cuerpo y mi sentido de libertad respecto a lo que es capaz de hacer y cómo puede verse, se expandieron. Me siento cómoda en mi propia piel.
Las decisiones que toma en la actualidad son mucho más conscientes. Existen ciertas metas que elige no perseguir de manera deliberada, a pesar de tener la capacidad para alcanzarlas. Un ejemplo de ello es su decisión de no centrar su carrera musical en las presentaciones en vivo. Disfruta mucho más el proceso de creación que el de subir a un escenario.
Detrás de todo esto, confiesa que aún hay un aspecto que requiere de cierta negociación interna: su relación con el impulso constante. “He pasado gran parte de mi vida haciendo cosas y persiguiendo lo que sigue, al punto de que incluso la idea de bajar el ritmo me resulta un poco aterradora”, revela la actriz, quien inició su carrera a los diez años.
Durante años, su vida ha transcurrido a un ritmo verdaderamente vertiginoso. Siempre había un siguiente paso, un nuevo objetivo, una meta más por conquistar. Ahora, surge una interrogante ineludible: ¿qué pasaría si decidiera desacelerar ese ritmo?

Above En el set de Para Perasuk, tuvo que saltar sobre caminos de grava y arrastrarse por el barro. (Foto: Hendra Kusuma)

Above Junto al coreógrafo Siko Setyanto, construyó un nuevo lenguaje corporal para adentrarse en el universo de la película. (Foto: Hendra Kusuma)
He pasado gran parte de mi vida haciendo cosas y persiguiendo lo que sigue, al punto de que incluso la idea de bajar el ritmo me resulta un poco aterradora.
El arte de dejar ir
La conversación con Maudy Ayunda en medio de su apretada agenda para promocionar Para Perasuk me brindó una nueva perspectiva: el viaje de la vida no se trata únicamente de lo que logramos, sino también de aquello que elegimos dejar ir. Esto cobra especial relevancia en una época saturada de voces y opiniones; un entorno acelerado, ruidoso y que, con frecuencia, resulta sumamente contradictorio.
La actriz coincide plenamente con esta visión. “Hace poco hablaba sobre cómo vivimos en la era de la posverdad. Lo que es correcto puede parecer equivocado, y lo incorrecto puede, de repente, ser validado. Por lo tanto, debemos ser extremadamente cuidadosos con lo que permitimos que entre en nuestra mente”.

Above Considera que, en medio de tantas opiniones, lo único a lo que podemos aferrarnos es a la confianza en nosotros mismos. (Foto: Hendra Kusuma)
Ante este panorama, prefiere regresar a lo esencial. “A lo que deseo aferrarme con más fuerza es a la consistencia, a la honestidad conmigo misma y a la autenticidad”, afirma. Es consciente de que la forma en que nos conectamos en la actualidad, especialmente a través de las redes sociales, puede resultar agotadora a nivel mental. Existe un exceso de perspectivas y de estímulos, al punto de que, sin darnos cuenta, comenzamos a dudar de nuestra propia voz interior.

Above Para ella, la vida no tiene por qué ser lineal; abrirse a nuevas posibilidades aporta una perspectiva mucho más amplia. (Foto: Hendra Kusuma)
A lo que deseo aferrarme con más fuerza es a la consistencia, a la honestidad conmigo misma y a la autenticidad.
Cuando cada individuo defiende su propio punto de vista, lo único en lo que verdaderamente podemos confiar es en nosotros mismos. “Lo que puedes hacer es ser fiel a ti misma, confiar en tu intuición y mantener la consistencia”.
Credits
Photography: Hendra Kusuma
Creative Direction: Hans Hambali
Styling: Hans Hambali
Interview: Adeste Adipriyanti
Make-Up: Sissy Sosro
Hair: Ichana
Florist: Via Fleurs
Outfit: Eddy Betty, Adrian Gan, Louis Vuitton, Dior
Accessories: Rinaldy Yunardy
Production: Rizky Aditya
Photography Assistant: Eka Saputra
Location: Dios Studio




