Desde la atmósfera brumosa de Yangmingshan, la artista joyera Cindy Chao nos invita a un diálogo profundo sobre la micro-creación y el coleccionismo macro. Como creadora de Cindy Chao y coleccionista de arte contemporáneo, nos comparte cómo sus piezas nutren su alma y cómo logra congelar el tiempo a través de su mirada artística.
Durante nuestra sesión de fotos de portada, Taipéi amaneció bajo un velo gris azulado. El trayecto por la sinuosa carretera de montaña, con una suave lluvia golpeando los cristales, nos llevó hacia las alturas de Yangmingshan, donde la niebla envolvía la histórica residencia americana que alberga 初衣食午 YMS. La lluvia otoñal no fue un inconveniente, sino una purificación del ruido urbano. Cuando Cindy Chao (趙心綺) apareció, ataviada con una gabardina de corte impecable, su aura serena y poderosa se fundió con el entorno. Como una elfa paseando por la naturaleza, nos guio por jardines de luces y sombras, desgranando su doble faceta como creadora y como coleccionista de arte. Cindy Chao transforma la visión tradicional de la alta joyería.

Above Portada de Cindy Chao para la edición de noviembre de 2026. (Fotografía: Chou Mo)

Above Retrato de Cindy Chao en nuestra edición de noviembre de 2026. (Fotografía: Chou Mo)
La danza de las estaciones en el jardín oriental
En la exposición anual de arte joyero de CINDY CHAO, celebrada en octubre, la artista presentó 15 broches de hojas de arce en una suite del hotel Regent Taipei, creando un jardín artístico. Más que una exhibición, fue un encuentro entre estética arquitectónica, filosofía oriental y vitalidad natural. “Mi obra siempre ha estado vinculada a la arquitectura, la escultura y la naturaleza. Mi abuelo era arquitecto y mi padre escultor; crecí observando el mundo desde una perspectiva tridimensional. Cada pieza de Cindy Chao es una arquitectura en miniatura con estructura, espacio y alma”, comenta la artista.
La sensibilidad hacia el espacio y el tiempo, tan presente en los jardines orientales, define también su proceso creativo. Cindy Chao se fascina no por la perfección de la flor en su apogeo, sino por la tensión de la vida durante sus transiciones. El uso del titanio para capturar la flexibilidad de una hoja de arce marchita es una prueba de su destreza técnica.

Above Gabardina corta de Miu Miu, pendientes y broche de la colección Seasons de Cindy Chao. (Fotografía: Chou Mo)
Esculpiendo la suavidad en la dureza
Cindy Chao señala que los momentos más conmovedores de la naturaleza no son la perfección, sino la fuerza que surge en el cambio. No obstante, emplear titanio, uno de los materiales más difíciles de dominar en la alta joyería, para capturar el delicado estado de una hoja de arce marchita, representa un desafío artesanal extremo:
“El titanio es un material sumamente exigente: ligero pero extremadamente duro. Nunca permitiré que una limitación técnica sacrifique la vitalidad de una pieza de Cindy Chao. Para mí, el verdadero reto no es esculpir algo realista, sino superar la artesanía para otorgar vida a la joya”.
Esta búsqueda incansable refleja su intención de atrapar el flujo del tiempo y expresar la suavidad de la vida a través de materiales rígidos.

Above Cindy Chao luce prendas de Miu Miu y broches de la colección Seasons de Cindy Chao. (Fotografía: Chou Mo)
De creadora de joyas a pionera de un lenguaje artístico
Tras 20 años de historia, CINDY CHAO The Art Jewel ya no es solo una firma de joyería; es una plataforma artística de alcance global que dialoga con museos internacionales como el V&A de Londres o el Museo de Artes Decorativas de París. Al reflexionar sobre sus inicios, Cindy Chao confiesa que su único deseo era que la joyería dejara de ser una mera acumulación de gemas para convertirse en un vehículo de pensamiento y emoción:
“La gran evolución en estas dos décadas ha sido pasar de ser una creadora de joyas a una artista que dialoga con el mundo a través de un lenguaje propio. Pero 20 años son solo el comienzo. Con la madurez, mi comprensión sobre la naturaleza y el tiempo se ha profundizado, y mi búsqueda actual de Cindy Chao es que cada pieza cargue con una mayor profundidad artística”.

Above Look con joyas de la colección Seasons de Cindy Chao para esta portada. (Fotografía: Chou Mo)
Ante la volatilidad del mercado, Cindy Chao observa que los coleccionistas de alta joyería han cambiado: ya no buscan solo valor por quilates, sino una obra que dialogue con su propia vida. Al preguntarle por el equilibrio entre el negocio y la pureza artística, afirma que nunca ha gestionado CINDY CHAO como una marca comercial convencional, sino como un espacio de libertad creativa absoluta:
“Para una artista, la prioridad es ser fiel a sus sentimientos y tener el coraje de desafiarse. Nunca repetiré una fórmula solo por éxito comercial. Mi meta con Cindy Chao siempre será superar mis propios límites creativos”.

Above Conjunto de Ralph Lauren y pendientes de la colección Seasons de Cindy Chao. (Fotografía: Chou Mo)
El origen del coleccionismo: resonancia entre minimalismo y riqueza
Cuando observamos la colección privada de arte contemporáneo de Cindy Chao, descubrimos otra faceta de su personalidad. Recuerda su primera gran adquisición: una obra del maestro irlandés Sean Scully. “Sean Scully fue uno de los primeros artistas en conmoverme. Sus pinturas parecen simples, pero al acercarte descubres capas y capas de color, pinceladas con luz y emoción. Me fascina esa contradicción: una forma minimalista que contiene una riqueza emocional inmensa”.

Above Obras personales de la colección de arte de Cindy Chao. (Cortesía: Cindy Chao)
La influencia de su padre escultor y su abuelo arquitecto le otorga una intuición especial para el espacio y la estructura, algo que encuentra en la profundidad pictórica de artistas como Su Xiaobai o las formas dinámicas de Ju Ming en su serie “Tai Chi”.
En sus adquisiciones, Cindy Chao nunca prioriza el valor de reventa o la posición en el mercado, sino la conexión emocional inmediata. Su colección es un puente entre Oriente y Occidente, un reflejo de su propia identidad como artista.

Above Escultura de Ju Ming de la serie Tai Chi que forma parte de la colección privada de Cindy Chao. (Cortesía: Cindy Chao)
“Al observar mi colección, comprendo que me atrae la tenacidad y la creatividad del artista. Esto conecta profundamente con Cindy Chao: el valor supremo del arte es crear algo irrepetible”.
Con el paso de los años, su forma de coleccionar ha evolucionado desde la búsqueda en subastas hacia el diálogo personal con los maestros, permitiéndole entender la lucha y la reflexión detrás de cada lienzo.

Above Imagen adicional con joyas de la colección Seasons de Cindy Chao. (Fotografía: Chou Mo)
La joya bidimensional: un encuentro de almas creativas
Entre los tesoros de Cindy Chao, una obra de Su Xiaobai destaca por su conexión con la joyería. Una pieza de laca verde que, según cuenta, parece cambiar con la luz igual que una gema preciosa:
“Vi esta obra en una exposición en el Museo Mori y quedé prendada. Su verde posee una profundidad indescriptible. Al ajustar la iluminación en mi casa, a veces siento que estoy observando una esmeralda excepcionalmente profunda”.

Above Obra de Su Xiaobai, titulada “Fu Shui - Qiu” (2018), que Cindy Chao describe como una esmeralda en dos dimensiones. (Cortesía: Cindy Chao)
La fascinación de Cindy Chao por esta obra no es casualidad; las capas de laca que Su Xiaobai pule incansablemente imitan la estructura estratificada de una piedra preciosa. “Esto resuena mucho conmigo. A veces, una joya de Cindy Chao requiere diez años para completarse. El tiempo que un artista dedica a su oficio es lo que más atesoro”.

Above Cindy Chao posando con una pieza de la colección Seasons. (Fotografía: Chou Mo)
Al preguntarle sobre la sinergia entre ser creadora y coleccionista, Cindy Chao explica que su mirada de artista le permite diseccionar la técnica ajena, mientras que su rol de coleccionista le ayuda a trascender sus propios hábitos. “Como artista, observo la estructura y los materiales de otras obras. Pero lo que busco es ese espíritu vanguardista y transgresor”.
Artistas como Mamma Andersson le producen una conmoción profunda; aunque usen medios distintos, ambos exploran cómo expresar un mundo que solo ellos pueden ver.

Above Obra titulada “Last Waltz” (2020), de la artista Mamma Andersson, situada en la oficina de Cindy Chao. (Cortesía: Cindy Chao)
Congelar la eternidad en miniatura
Cindy Chao defiende que el arte no debe estar relegado a las paredes frías de un museo, sino integrado en la vida cotidiana. Su capacidad para inyectar una escala monumental a sus joyas nace de su visión escultórica: “Nunca pienso en mis joyas como piezas pequeñas. En mi mente, son esculturas. El reto de Cindy Chao es comprimir toda la fuerza de una escultura monumental en un espacio diminuto, sin perder un ápice de su poder”.

Above Estilismo sofisticado con joyas de la colección Seasons de Cindy Chao. (Fotografía: Chou Mo)
Por eso, Cindy Chao insiste en el modelado en cera manual. Mientras la joyería tradicional depende de diseños planos, ella esculpe directamente en tres dimensiones, buscando la fluidez de las líneas y la integridad de la estructura.
Las hojas cambian y las flores mueren, pero el arte es el medio para que Cindy Chao consiga preservar esos instantes efímeros para siempre.

Above Instalación de flores de madera de Yoshihiro Suda que Cindy Chao integra en su comedor. (Cortesía: Cindy Chao)

Above Gabardina beige y pendientes de la colección Seasons de Cindy Chao. (Fotografía: Chou Mo)
Al reflexionar sobre el legado, Cindy Chao recuerda conmovida cuando su “Broche Mariposa Real” fue adquirido por el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian en 2010. “El curador dijo que tenían la responsabilidad de preservar obras que representaran a nuestro tiempo. Fue un momento determinante para Cindy Chao; comprendí que ya no creaba joyas, sino un testimonio cultural para el futuro”.

Above Cindy Chao luciendo un conjunto sobrio y sus icónicos pendientes. (Fotografía: Chou Mo)
Esta misión impulsa a Cindy Chao a superarse constantemente, siendo reconocida internacionalmente como una figura del “Nouveau Art Nouveau”. Su visión es elevar la voz de los artistas orientales en la historia del arte global.
Sobre la relación entre coleccionista y obra, Cindy Chao coincide con la idea de que somos solo custodios temporales del arte. El hecho de que una de sus clientas donara un broche suyo al museo V&A la llena de gratitud, pues permite que su creación pertenezca al mundo.
Cuando se le pregunta si organizará su propia muestra de colecciones privadas, Cindy Chao responde con humildad y humor:
“Me considero mitad artista, mitad entusiasta. No me atrevo a compararme con los grandes coleccionistas de este mundo (risas). Si organizo una exposición, me centraré en mi verdadera pasión: la joyería artística de Cindy Chao. ¡Por ahora, seguiré siendo una estudiante del coleccionismo!”

Above Obra gráfica “Top Dog” (2018) del artista conceptual Mel Bochner, en la oficina de Cindy Chao. (Cortesía: Cindy Chao)

Above Escultura “Trophy” (2011) de Wim Delvoye, que adorna la sala de estar de Cindy Chao. (Cortesía: Cindy Chao)
Para las generaciones jóvenes interesadas en empezar una colección, su consejo es sabio: “¡Pueden empezar coleccionando Cindy Chao! (risas). Es broma. Lo más importante es cultivar el ojo: visiten galerías, vean exposiciones. Lo esencial es que la obra, ante todo, les conmueva el corazón”.

Above Cindy Chao, radiante, luciendo un look clásico y elegante. (Fotografía: Chou Mo)
Al concluir nuestra entrevista, bajo un cielo despejado tras la lluvia, esa frase resuena en mi memoria: “Solo somos custodios temporales del arte”. Ya sea en el titanio de sus hojas o en la laca de un cuadro, Cindy Chao sigue grabando los trazos de la vida con el arte. El tiempo deja su marca en todo, pero el arte de Cindy Chao logra que los momentos fugaces trasciendan el tiempo para convertirse en eternidad.
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