Con 48 equipos y 104 partidos repartidos entre México, Canadá y Estados Unidos, la “World Cup” es la edición más grande de la historia. Sin embargo, lo más notable es cómo la FIFA ha convertido este torneo en un megaevento global que integra deporte, entretenimiento, medios y tecnología.
Los periodistas que cubrimos la “World Cup” somos testigos de cómo decenas de miles de personas acuden a los FIFA Fan Fest en México, Canadá y Estados Unidos horas antes de que ruede el balón. Algunos asisten por el fútbol, otros por la música, para socializar o simplemente para sumergirse en la atmósfera festiva que inunda esta “World Cup”. Ya no se trata solo de un campeonato de fútbol, sino de un símbolo de la transformación de la industria deportiva mundial. Es, en esencia, la “joya de la corona” del entretenimiento global.
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Above Ambiente vibrante durante los partidos de la World Cup en las sedes norteamericanas.
Above Seguidores de todo el mundo celebran la pasión por el fútbol en los estadios.
Above La tecnología de punta y la emoción se fusionan en cada jornada de la World Cup.
Above Los estadios de la World Cup brillan bajo el foco de la atención internacional.
Dentro de los estadios, la élite del fútbol mundial compite al máximo nivel. Fuera, festivales musicales, campañas mediáticas y un flujo económico masivo giran en torno al torneo. Más de 3 millones de personas disfrutaron de los FIFA Fan Fest en los primeros 11 días de esta “World Cup”. Es una imagen que demuestra cuánto ha evolucionado este evento en comparación con lo que imaginábamos hace apenas unas décadas.
La “World Cup” trasciende el fútbol
La “World Cup” siempre ha sido el evento deportivo más visto del planeta. No obstante, en esta vigésimo tercera edición, la FIFA ha redefinido el torneo como un festival cultural y de entretenimiento global. Artistas de talla mundial como Andrea Bocelli, Bryan Adams, Shakira, Katy Perry, David Guetta, LISA, Anitta o Rema, han participado en ceremonias y actividades complementarias, consolidando a la “World Cup” como una cita que supera los límites del deporte tradicional.
Desde los estadios y los FIFA Fan Fest hasta las plazas principales de las ciudades anfitrionas, los fans comparten una experiencia colectiva, independientemente de su origen o si son aficionados al fútbol de toda la vida.
Above La energía de las aficiones transformando las ciudades sedes de la World Cup.
Above La multiculturalidad es el sello distintivo de esta histórica World Cup.
La FIFA ha renovado su enfoque hacia el público. El objetivo no es solo servir a los seguidores del fútbol, sino atraer a nuevas audiencias. Cuanto mayor es el compromiso con la experiencia, mayor es el valor económico, mediático y cultural. La ampliación de 32 a 48 selecciones refleja esta visión: más equipos equivalen a más mercados, más comunidades y más conexiones.
La tendencia de “borrar fronteras geográficas” es evidente. Tras la “World Cup” en Norteamérica, la edición de 2030 establecerá un precedente sin precedentes con seis países de tres continentes (África, Europa y Sudamérica) como anfitriones. Aunque Marruecos, España y Portugal serán los anfitriones principales, los partidos inaugurales en Uruguay, Argentina y Paraguay rinden homenaje al centenario del primer torneo en 1930, reafirmando que la “World Cup” ya no es solo una competición, sino una plataforma de integración global.
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La revolución mediática
Si la expansión es el cambio más obvio, la revolución mediática es el factor diferencial de la “World Cup”. El smartphone se ha integrado en el juego: los aficionados ven el partido mientras graban, transmiten y comparten sus emociones. Antes del Argentina-Jordania en Dallas, era común ver a los hinchas retransmitiendo su entrada al estadio en directo por TikTok, priorizando la interacción social sobre el consumo tradicional.
Tradicionalmente, los ingresos de la “World Cup” provenían de los derechos televisivos; hoy, la FIFA gestiona un ecosistema multiplataforma. YouTube, TikTok e Instagram sirven de altavoz para historias tras bambalinas, podcasts y contenido interactivo creado por los propios fans, amplificando el alcance global de la “World Cup”.

Above El periodista Trung Nghïa junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en la World Cup.
La irrupción de los creadores de contenido ha cambiado la comunicación deportiva. La FIFA colabora con influencers como el blogger brasileño Nguyen (Nguyen Nam Hieu), quien participó como creador oficial para acercar la cultura y la experiencia de la “World Cup” a audiencias digitales masivas. A esto se suma el uso intensivo de datos, inteligencia artificial y herramientas en tiempo real, lo que ha impulsado la inversión de gigantes como Amazon, DAZN y Netflix en derechos deportivos. La “World Cup” se ha convertido en el activo mediático más valioso, con ingresos proyectados para el ciclo 2023-2026 que superan los 13.000 millones de dólares, batiendo todos los récords históricos de la FIFA.
Una máquina económica de miles de millones
La ampliación de la “World Cup” es un movimiento maestro de negocio. Los 40 partidos adicionales significan más horas de emisión, más patrocinadores y más oportunidades comerciales. Se espera que solo en 2026, la FIFA recaude cerca de 8.900 millones de dólares. La reinversión de estos fondos en programas como FIFA Forward permite apoyar a 211 federaciones, incluyendo la de Vietnam, fomentando el desarrollo del fútbol base y la infraestructura deportiva global.
El gran desafío del fútbol actual
El éxito comercial de la “World Cup” también plantea interrogantes. ¿Está la creciente comercialización alejando al fan tradicional? La escala continental del torneo encarece la logística, haciendo que el coste de seguir a los equipos sea prohibitivo. Como reportero, he constatado que viajar entre sedes y mantenerse en ciudades norteamericanas eleva los gastos exponencialmente. Muchos aficionados consideran que esta nueva era de la “World Cup” requiere una gestión más cuidadosa para no perder su esencia.
Above Aficionados de diversos países mostrando su pasión inquebrantable en esta edición de la World Cup.
La gran pregunta para el futuro de la “World Cup” es: ¿puede el fútbol mantener su alma mientras se expande como una máquina económica global? Aunque la FIFA rompe récords financieros, su mayor logro es y seguirá siendo la capacidad de conectar a miles de millones de personas de culturas diversas a través de un solo balón. A pesar de los cambios tecnológicos y comerciales, la “World Cup” sigue siendo el motor de pasión que une al mundo sin importar fronteras, estatus o jerarquías.
Artículo publicado originalmente en la edición de Tatler Vietnam Vol.21.
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Photography: Trung Nghïa




