Cover La Dra. Jannyaporn Styler, académica y directora del Lighting Research and Innovation Centre (LRIC), explora cómo la luz afecta nuestra calidad de vida.

Exploramos la “luz” a través de los ojos de una experta en diseño lumínico y descubrimos por qué saber ‘vivir con la oscuridad’ es vital para nuestros ritmos circadianos.

Cada día despertamos con la luz del sol filtrándose por las cortinas, comenzamos nuestra rutina bajo la iluminación artificial de nuestras oficinas y terminamos la noche ante la luz azul de los smartphones. Pasamos decenas de horas rodeados de luz artificial sin cuestionar cómo influye realmente en nuestro cuerpo y mente, más allá de permitirnos ver el camino.

Para la Dra. Jannyaporn Styler, profesora y directora de los programas de posgrado en la Facultad de Arquitectura y Diseño (SoA+D) de la Universidad Tecnológica King Mongkut Thonburi (KMUTT) y directora del Lighting Research and Innovation Centre (LRIC), la luz es un código secreto que conecta el diseño con la biología humana. Ella comenzó su trayectoria como “diseñadora de iluminación” en una época en la que la profesión ni siquiera tenía un nombre en Tailandia.

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Above La Dra. Jannyaporn Styler, experta en diseño y luz humana, dirige el Lighting Research and Innovation Centre para mejorar nuestro estilo de vida.

“Hace casi 30 años, en Tailandia no existía la figura del diseñador de iluminación”, recuerda la Dra. Styler. Tras especializarse en arquitectura de interiores y profundizar en la ciencia de la luz en Estados Unidos y el Reino Unido, descubrió que la iluminación es mucho más que estética. Es una ciencia de “factores humanos” que regula nuestro comportamiento, emociones y los ritmos biológicos del organismo.

Se trata de entender cómo reaccionan nuestros ojos al reflejo de la luz, qué tono alivia la fatiga visual frente a la computadora, qué color reconforta nuestra alma o qué nivel de brillo nos brinda seguridad al caminar por la calle de noche. Comprender la luz bajo esta óptica de factores humanos es una estrategia más sostenible que cualquier tecnología efímera.

Este conocimiento está cambiando la forma en que iluminamos nuestros hogares, creando un equilibrio donde la luz no solo busca la claridad, sino el bienestar de nuestra visión y nuestra salud mental.

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Above La Dra. Styler analiza cómo la luz influye en los factores humanos y en la conducta, integrando bienestar en el diseño de interiores.

Un espacio iluminado no requiere desbordar luz desde el techo

Creer que tener muchas luces en el techo hará que una casa sea más brillante es un error común en el diseño de espacios. Una mayor potencia o más luminarias no garantizan que una estancia se vea acogedora.

“Estamos acostumbrados a la luz que cae del techo, pero eso no es lo único que define la claridad”, señala la Dra. Styler, resaltando que solemos obsesionarnos con la iluminación de superficies horizontales como mesas o suelos, olvidando algo fundamental.

Al vivir en una habitación, lo que más ocupa nuestro campo de visión son las paredes. El secreto para una estancia que se sienta amplia y luminosa no es bañar el suelo con luz, sino proyectarla hacia las paredes. Es lo que en diseño llamamos “iluminación vertical”, donde el reflejo en los muros nos devuelve una sensación de amplitud y confort lumínico.

“Sin importar si estamos sentados o de pie, lo que más vemos son las paredes. A veces, aunque la mesa tenga 500 lux, el lugar se siente oscuro si los muros carecen de luz”.

Cómo aplicarlo: En lugar de enfocarse solo en luces cenitales, pruebe con iluminación oculta o lámparas que reflejen luz hacia paredes, cuadros o librerías. Esto permite que el espacio se perciba luminoso y despejado, evitando la fatiga visual que provoca el exceso de luz directa desde arriba.

Funcionalidad que armoniza con la atmósfera

Hoy, el hogar es un espacio multifuncional. El salón es oficina de día y cine de noche, por lo que la luz debe adaptarse. Necesitamos claridad para trabajar (función) y calidez para descansar (emoción), logrando que ambas coexistan mediante la técnica de “estratificación lumínica” (layering).

“Si queremos que una sala de estar sea acogedora, debemos considerar la luz como un elemento emocional. Aunque la percepción de la atmósfera y la necesidad de claridad utilicen los mismos receptores visuales, el diseño debe tratar ambos aspectos para lograr armonía”.

La clave para evitar distracciones es no iluminar todo por igual. Dividir la luz por capas es la solución más efectiva para mantener el enfoque o relajarse según la ocasión.

“Si reducimos la luz del techo a la mitad y añadimos iluminación focalizada (Task Light) donde realmente se necesita, la satisfacción del usuario mejora significativamente. En nuestros experimentos, el 85% de los participantes prefirió poder ajustar la luz según su actividad”.

Cómo aplicarlo: Atenúe la luz general para crear un ambiente suave y utilice lámparas de mesa elegantes para trabajar o leer. Controlar la intensidad de la luz en su entorno reduce el estrés y mejora su calidad de vida.

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Above La Dra. Jannyaporn Styler recalca la importancia de elegir la luz correcta para fomentar tanto la productividad como el descanso.

Sincronice la luz de su hogar con el ‘ritmo circadiano’

La luz no es solo para ver; es un interruptor biológico. Nuestros ojos contienen células especiales que indican al cerebro si es hora de despertar o dormir, regulando el “ritmo circadiano”.

“Estas células fotorreceptoras, descubiertas hace relativamente poco, regulan nuestro reloj biológico. Nuestro cuerpo ha evolucionado en sintonía con los ciclos naturales de luz y oscuridad”.

El mecanismo depende de la melatonina (para dormir) y el cortisol (para estar alerta). En la mañana, la luz azul natural nos despierta, pero nuestro estilo de vida moderno nos mantiene expuestos a luz artificial en horarios incorrectos, alterando esta sincronía.

“Es ideal recibir luz solar rica en tonos azules por la mañana para activar el cortisol. Sin embargo, pasamos el día en oficinas donde apenas vemos una ventana, privándonos de la luz necesaria para el correcto funcionamiento hormonal”.

Cómo aplicarlo: Ubique su escritorio cerca de una ventana para recibir luz natural matutina. Al caer la noche, cambie a bombillas de luz cálida (Warm White) y reduzca el uso de pantallas para permitir que la melatonina prepare su cuerpo para un sueño reparador.

Dígale adiós a la contaminación lumínica antes de dormir

Además del uso de pantallas, la contaminación lumínica de farolas o anuncios que se filtran por la ventana es un ladrón de sueño silencioso. Aunque cerremos los ojos, nuestros receptores siguen percibiendo la luz, interrumpiendo el descanso profundo.

“El problema es la luz excesiva que invade los espacios privados. En muchos países, el uso de pantallas o protectores (shield) en el alumbrado público es obligatorio para evitar esta intrusión”.

Hemos normalizado que “más luz es igual a más seguridad”, pero la oscuridad es esencial para la regeneración física. Mientras ciudades como París o Singapur tienen planes maestros de iluminación para gestionar la intensidad lumínica, en muchas urbes la luz se usa de forma indiscriminada.

“La ciudad suele creer que más brillo es mejor, pero se trata de un equilibrio. Debemos entender cómo garantizar seguridad sin tener una luz cegadora que arruine la salud de todos”.

Cómo aplicarlo: Invierta en cortinas de doble capa o “Blackout” en su dormitorio. La oscuridad absoluta es el mejor regalo que puede ofrecerle a su salud cada noche.

Una luz equilibrada es una vida equilibrada

Al final, ni la tecnología ni el diseño más vanguardista importan tanto como adaptar nuestros hábitos a las necesidades biológicas. El mejor diseño de iluminación en casa debe reconectarnos con los ritmos naturales.

“Si es posible, alinee su vida con el ciclo natural. Si no, diseñe su iluminación pensando tanto en la visión como en el estado anímico y el bienestar general”.

En un mundo cada vez más brillante, cuestionar cómo nos ilumina el entorno es el primer paso hacia una mejor salud. La mejor luz no es la más intensa, sino la que es “correcta, en el momento preciso y para la función adecuada”, permitiendo que ojos y mente encuentren su equilibrio natural.

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Above La Dra. Jannyaporn Styler concluye que un diseño de luz consciente y equilibrado es la base de un estilo de vida saludable.

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Chutima Katepongchai
Editora adjunta, Hogar y Estilo de vida, Tatler Thailand
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Chutima Ketpongchai, editora adjunta de Tatler Tailandia, supervisa el contenido sobre arquitectura, diseño y estilo de vida. Narra historias sobre hogares y los espacios que nos rodean como fuentes de inspiración ocultas en la vida cotidiana, a través de contextos contemporáneos.