Más de 40 años después de las reformas del Đổi Mới en 1986, Vietnam se ha consolidado como una de las economías más dinámicas del Sudeste Asiático. Con un PIB estimado en 514.000 millones de dólares para 2025, el país ha logrado sacar a millones de personas de la pobreza. Sin embargo, la fórmula tradicional basada en mano de obra barata y exportaciones está perdiendo su ventaja competitiva, por lo que es momento de reevaluar seriamente el modelo de desarrollo económico.
El Foro Económico de Vietnam 2026, organizado por el Instituto de Economía y Política Mundial (dependiente de la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam) el 25 de marzo de 2026 en Hanói bajo el lema “Modelo de desarrollo basado en la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital”, no es solo una conferencia académica anual. Representa un espacio de diálogo político de vital importancia, donde los planteamientos teóricos se contrastan con la realidad para transformarse en propuestas de acción concretas que definirán el nuevo modelo de desarrollo de Vietnam para el período 2026-2030.
El acontecimiento cuenta con la asistencia y dirección de destacados líderes gubernamentales, representantes de ministerios centrales, así como expertos, científicos, directivos, delegados universitarios, institutos de investigación y una amplia representación de la comunidad empresarial.

Above Asistentes y expertos congregados en el Foro Económico de Vietnam 2026.
En su discurso de apertura, el Dr. Dang Xuan Thanh (vicepresidente de la Academia de Ciencias Sociales de Vietnam) afirmó que, en medio de las rápidas transformaciones nacionales e internacionales, el nuevo modelo de desarrollo exige un enfoque integral y transversal, donde la ciencia, la tecnología y la transformación digital constituyan el pilar central.
Tres presiones que obligan a Vietnam a cambiar
Durante la presentación del informe preliminar, el Dr. Nguyen Duc Hien (vicejefe de la Comisión Económica Central) estableció el marco analítico de todo el foro mediante una premisa rotunda: nos enfrentamos simultáneamente a tres grandes presiones. Estas son el riesgo de la trampa de los ingresos medios, la competencia geoeconómica cada vez más feroz y la imperiosa necesidad de un crecimiento elevado, sostenible e inclusivo, de acuerdo con el espíritu del XIV Congreso Nacional.
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Above Presentación de los informes estratégicos sobre el desarrollo económico a largo plazo.

Above Delegados participando en un debate exhaustivo sobre la ciencia y tecnología nacional.
Frente a estos desafíos, la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital ya no pueden considerarse meros sectores de apoyo al crecimiento, sino que deben convertirse en el eje rector del desarrollo nacional, lo cual supone un cambio cualitativo en la formulación de políticas públicas.
Una mirada franca a las limitaciones del modelo de crecimiento actual

Above Expertos analizando las verdaderas limitaciones del modelo de crecimiento actual del país.
La profesora y doctora Tran Thi Van Hoa (ex vicerrectora de la Universidad Nacional de Economía) inauguró su intervención dibujando un panorama económico sumamente prometedor. No obstante, al analizar la estructura interna, la situación resulta más preocupante: más del 70 % del valor de las exportaciones sigue proviniendo del sector de inversión extranjera directa (IED), mientras que la contribución de la productividad total de los factores (PTF) al crecimiento sigue siendo baja. Por consiguiente, la amenaza de la trampa de los ingresos medios es una realidad inminente si no se produce un avance estructural significativo.
Partiendo de esta base, la profesora Tran Thi Van Hoa sostiene que resulta imposible mantener las tasas de crecimiento actuales perpetuando el modelo antiguo. Se requiere una transición estructural imperativa: pasar de un modelo de crecimiento extensivo, cimentado en la inyección de capital y mano de obra barata, a un modelo intensivo, impulsado firmemente por el conocimiento, la tecnología de vanguardia y la capacidad de innovación.
Las instituciones deben dar el primer paso
Mientras que la profesora Tran Thi Van Hoa detalló “por qué debemos cambiar”, el profesor asociado y doctor Tran Dinh Thien (miembro del Consejo Asesor de Políticas del Primer Ministro) respondió a la pregunta de “por dónde empezar el cambio” con un argumento categórico: las instituciones deben ser el primer elemento disruptivo y tienen el deber de ir un paso por delante de la economía real.
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Above Líderes gubernamentales delineando las próximas políticas institucionales de índole tecnológica.
Según el profesor asociado Tran Dinh Thien, no se trata únicamente de reformar leyes o simplificar trámites administrativos, sino de una transformación mental más profunda: transitar de una mentalidad enfocada en la gestión y el control a una visión constructiva y de liderazgo; dejar atrás el apoyo financiero disperso para priorizar inversiones estratégicas enfocadas en tecnologías clave; y evolucionar de ser simples usuarios a dominar íntegramente la tecnología central.
Creación de un ecosistema tecnológico: el desafío conjunto de universidades, empresas y Estado
Desde la perspectiva de un científico que a su vez dirige una de las principales universidades técnicas del país, Huynh Quyet Thang (rector de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanói y miembro del Consejo Asesor de Políticas del Primer Ministro) presentó el panorama de un sistema de políticas científicas que se está forjando a una velocidad sin precedentes.

Above Representantes del sector académico destacando la vital importancia del talento humano especializado.
Sin embargo, hizo hincapié en que el marco institucional y legal constituye tan solo un requisito previo. La condición indispensable radica en formar un capital humano altamente cualificado, que ha dejado de ser un mero elemento complementario para erigirse en el prerrequisito fundamental a la hora de generar una auténtica capacidad de innovación tecnológica.
La economía de datos: del “torrente sanguíneo” al “motor” de crecimiento
Como líder de una de las corporaciones tecnológicas más grandes de Vietnam, Nguyen Trung Chinh (presidente del Grupo CMC y miembro del Consejo Asesor de Políticas del Primer Ministro) aportó una visión eminentemente práctica y de gran peso durante su ponencia. Planteó una cuestión de forma directa: en la economía moderna, los datos se han consolidado como el quinto factor de producción, sumándose a la tierra, el trabajo, el capital y la tecnología. Los datos y la inteligencia artificial son los dos eslabones fundamentales que conforman el ecosistema digital, capaces de generar valor de forma exponencial. Si los datos representan el “torrente sanguíneo”, la IA constituye inequívocamente el “motor” de la nueva economía.

Above Intervención de destacados directivos pertenecientes al ecosistema digital corporativo nacional.
La economía digital de Vietnam alcanzó los 36.000 millones de dólares en 2024, una cifra verdaderamente notable pero que aún dista mucho de su máximo potencial. Con el fin de lograr la meta de 80.000 millones de dólares en ingresos derivados de la economía de datos para 2030, Nguyen Trung Chinh recomendó actuar de inmediato sobre cuatro pilares fundamentales: perfeccionar el marco institucional y jurídico relativo a los datos, construir una sólida infraestructura digital soberana, operar plataformas de intercambio de datos especializados inspiradas en el modelo de Singapur y, finalmente, fomentar el desarrollo de talento en IA colaborando estrechamente con empresas y universidades.
Movilización de capital: una condición financiera indispensable
El profesor asociado y doctor Vu Sy Cuong (de la Academia de Finanzas) reorientó el Foro hacia una pregunta fundamental que a menudo se pasa por alto en los debates intelectuales: ¿de dónde procederán los recursos financieros para sufragar esta transición estructural? En su exposición, analizó tres fuentes de capital principales: el presupuesto estatal, que debe asumir un rol directivo mediante la inversión directa en I+D; el capital corporativo, fomentado a través de incentivos fiscales efectivos y protección intelectual; y el capital de mercado, canalizado a través de fondos de capital de riesgo y bonos tecnológicos.

Above Especialistas en finanzas evaluando las nuevas opciones de inversión a nivel nacional.

Above Panel de discusión centrado en el capital de riesgo aplicado a la tecnología.
El profesor asociado Vu Sy Cuong subrayó un principio innegociable: la imperiosa necesidad de diversificar las fuentes de financiación. Si bien el Estado ejerce un papel catalizador, el sector privado ha de situarse en el centro de la inversión en investigación. Sin los recursos correspondientes, cualquier visión estratégica resultará una utopía inalcanzable.
Consenso político y mensaje de acción
A modo de conclusión, el Dr. Nguyen Dinh Chuc (director del Instituto de Economía y Política Mundial) argumentó que el nuevo modelo de desarrollo de Vietnam debe erigirse armónicamente sobre tres grandes pilares: un marco institucional constructivo, la innovación tecnológica integral y la infraestructura ligada a la economía digital. Todo esto debe enlazarse con el desarrollo de recursos humanos de excelencia y el fortalecimiento del rol pionero del sector privado.

Above Clausura oficial del foro subrayando la ambiciosa hoja de ruta estipulada para 2030.
En definitiva, la consecución de los objetivos de crecimiento sostenido de Vietnam dependerá en su totalidad de las decisiones y medidas específicas que se adopten en los próximos años. La ciencia y la tecnología deberán consagrarse verdaderamente como la fuerza motriz del desarrollo nacional, superando el ámbito de las resoluciones oficiales para manifestarse plenamente en el vibrante tejido empresarial y económico del país.
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