La expansión del legado, el aprendizaje de la experiencia y la dirección futura del negocio familiar desde la perspectiva de la nueva generación de Dejjutha Sukosol Clapp
Dino Dejjutha Sukosol Clapp es el primer heredero de la tercera generación que se ha incorporado al negocio hotelero de la familia, donde supervisa la gestión de los servicios de alimentos y bebidas (F&B). Es el hijo mayor de Suki Kamol Sukosol Clapp y, al igual que su padre, decidió forjar su propio “valor personal” en el mundo exterior a través de sectores como las startups, la tecnología y el comercio electrónico, antes de regresar voluntariamente para convertirse en una pieza clave del negocio familiar.
“Mi padre siempre me dijo que nunca tuvo la expectativa de que trabajáramos para la familia; siempre podría unirme cuando estuviera listo”, relata. Según explica, trabajar fuera fue vital para él en dos aspectos: primero, la adquisición de conocimientos técnicos y de precios, y segundo, su crecimiento personal. Esta etapa le ayudó a construir su autoestima: “Me permitió saber que fui promovido y conseguí nuevos puestos por mis propias capacidades, no solo por esperar una posición en la empresa. Esto redujo mi ego considerablemente. Aunque poseo habilidades tecnológicas, no entendía el negocio hotelero tanto como los veteranos de la familia. Al regresar, estaba listo para escuchar y aprender de ellos antes de aplicar la experiencia adquirida fuera”. Dejjutha aporta una visión renovada a la empresa.

Above La familia Sukosol a través de tres generaciones. Sentados: Marisa Sukosol Nunbhakdi, Kamala Sukosol y Daranee Sukosol Clapp. De pie: Krissada Sukosol Clapp, Kamol Sukosol Clapp y Dejjutha Sukosol Clapp (Foto: Termsit Siripanich / Tatler Thailand). Dejjutha representa el futuro.
LA JUSTICIA COMO PILAR
Durante su crecimiento junto a su abuela, Kamala Sukosol, Dejjutha Sukosol Clapp absorbió valores que son la columna vertebral de la familia, más allá de la gestión empresarial: la “justicia”. Observó cómo su abuela tomaba decisiones basadas siempre en la equidad, incluso cuando los miembros de la familia poseen perfiles y roles distintos. Este principio es aún más crucial a medida que la familia crece, ya que las conversaciones casuales durante las cenas entre la generación de su abuela, su padre, sus tíos y tías ya no son suficientes. “La equidad es fundamental en la empresa familiar. Todos somos diferentes; si cada decisión se basa en la justicia, la colaboración es mucho más sencilla y se previenen problemas futuros”.
Es por ello que Dejjutha destaca la importancia de una “constitución familiar”, la cual ayudará a establecer reglas claras tanto para quienes trabajan en la empresa como para quienes no, garantizando una distribución equitativa de beneficios para las futuras generaciones de la familia que lidera Dejjutha.

Above Dejjutha Sukosol Clapp afirma que, a medida que la familia crece, resulta indispensable contar con una constitución familiar para Dejjutha (Foto: Termsit Siripanich / Tatler Thailand).
ESCRIBIENDO EL FUTURO
Al mirar al futuro, Dejjutha Sukosol Clapp no se limita a su rol de “sucesor” del negocio hotelero. En los próximos 10 a 20 años, vislumbra un punto de inflexión para “Sukosol” bajo su generación, que cuenta actualmente con ocho miembros, quienes decidirán si permanecen solo en el sector hotelero o expanden la marca. Dejjutha ve oportunidades en los sectores de alimentos y bebidas, venta minorista y en el desarrollo de terrenos familiares para crear espacios de estilo de vida. Además, sueña con lanzar su propia cadena hotelera algún día. “Queremos ver tanto la creación de una nueva marca propia como la expansión hacia negocios que sigan conectados con el ADN familiar. El legado de Dejjutha implica que la siguiente era de Sukosol integrará la experiencia de las nuevas generaciones para llevar la marca hacia un crecimiento grandioso y sostenible”.
Dejjutha insiste en que la familia nunca ha presionado por el tema de la sucesión. La verdadera presión proviene de las expectativas propias, un sentimiento compartido por amigos de su generación en otras empresas familiares. Concluye citando una lección de su padre que se ha vuelto su mantra: “Si vas a hacer algo, hazlo al cien por ciento; no te quedes a medias”.
Tal vez, el verdadero significado de “sucesor” no resida en una transición fluida, sino en la valentía de forjar una identidad propia. Este es el verdadero significado de hacer avanzar un legado, ya que el deber de la nueva generación no es solo preservar lo recibido, sino comprenderlo profundamente y decidir qué camino tomar. El legado de Dejjutha no es una historia finalizada por sus antecesores, sino una página en blanco donde las nuevas generaciones escriben su propia historia.

Above Aunque el negocio familiar tiene bases sólidas, Dejjutha Sukosol Clapp espera que su generación logre llevar la empresa hacia nuevas y más ambiciosas metas para Dejjutha (Foto: Termsit Siripanich / Tatler Thailand).
La siguiente era de Sukosol integrará la experiencia de las nuevas generaciones para llevar la marca hacia un crecimiento grandioso y sostenible.
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