El baño de hielo no es solo un método de recuperación muscular para atletas, sino un nuevo y sofisticado ritual de bienestar urbano. ¿Cómo pueden iniciarse los principiantes de forma segura? Jacky, exingeniero en Estados Unidos, decidió introducir en Taiwán esta práctica que cambió su vida y fundó “Chill Ice Bath & Sauna”.
¿Qué es el baño de hielo?
En la película F1, es posible que le haya impresionado ver al piloto de carreras interpretado por Brad Pitt sumergido en una tina de agua con hielo después de competir. Impulsado por atletas internacionales y las tendencias en redes sociales, el baño de hielo se ha convertido en un tema muy comentado en el ámbito del fitness y el bienestar durante los últimos años. El baño de hielo, también conocido como inmersión en agua fría (Cold Water Immersion, CWI), es un tipo de terapia de frío. Por lo general, se recomienda sumergir el cuerpo en agua helada durante apenas 2 a 5 minutos, con el fin de reducir la inflamación y el dolor muscular, así como para favorecer la recuperación después de hacer ejercicio.
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¿Cuáles son los beneficios del baño de hielo?

Above Descubra cuáles son los verdaderos beneficios del baño de hielo en la actualidad. (Photo by Mark Thompson/Getty Images)
El doctor Ian (Jiang Yanyi), especialista en rehabilitación y medicina deportiva, señala que el baño de hielo existe desde hace más de una década. Tradicionalmente, se ha utilizado para aliviar la hinchazón, proporcionar un alivio rápido del dolor y reducir las molestias tras el ejercicio de alta intensidad. Las investigaciones médicas indican que es verdaderamente beneficioso para la recuperación a corto plazo, ya que mitiga el dolor muscular de aparición tardía (DOMS), disminuye la inflamación y la hinchazón, y mejora la comodidad subjetiva del individuo así como su rendimiento deportivo. Sin embargo, para la adaptación a largo plazo y la hipertrofia muscular, el baño de hielo podría resultar contraproducente, puesto que las bajas temperaturas contraen los vasos sanguíneos y limitan el acceso de las células inmunitarias al tejido dañado, retrasando así el proceso natural de recuperación.
¿Para quiénes y en qué momento es adecuado el baño de hielo?

Above Conozca los momentos ideales y los perfiles más adecuados para disfrutar de esta terapia.
El doctor Ian advierte que la eficacia del baño de hielo depende del “objetivo” y del “tipo de deporte”, y debe elegirse según el estilo de entrenamiento y las necesidades personales de cada individuo.
- Situaciones adecuadas: Cuando se necesita recuperar el estado físico en poco tiempo, como en el caso de atletas profesionales en competiciones consecutivas o durante ciclos deportivos con un alto nivel de exigencia diaria.
- Situaciones no recomendadas: Para aquellas personas cuyo objetivo es aumentar la masa muscular o mejorar la fuerza a largo plazo, dado que podría interferir en la reparación y el crecimiento de los músculos.
Técnicas de aplicación:
- Entrenamiento de resistencia: Se aconseja retrasar el baño de hielo entre 5 y 6 horas para evitar inhibir las señales de hipertrofia muscular.
- Ejercicio aeróbico: Puede realizarse dentro de los 30 a 60 minutos posteriores al ejercicio, lo cual contribuye a reducir el dolor y la fatiga.
¿Cómo deben iniciarse los principiantes en el baño de hielo?

Above Max Verstappen de los Países Bajos y Oracle Red Bull Racing toma un baño de hielo antes de la práctica previa al Gran Premio de F1 de Qatar en el Circuito Internacional de Lusail. (Photo by Mark Thompson/Getty Images)
Según las recomendaciones de los expertos, el baño de hielo debe realizarse de forma gradual:
- Temperatura del agua: Comience manteniendo una temperatura entre 15 y 16 °C, y evite descender por debajo de los 10 °C.
- Tiempo de inmersión: Aumente progresivamente desde 30 segundos hasta 2 minutos, estableciendo un máximo de 5 a 10 minutos.
- Frecuencia: De 2 a 3 veces por semana, ajustándose a las necesidades personales.
- Método: Se recomienda empezar por las pantorrillas y los muslos antes de pasar progresivamente al torso, evitando sumergirse hasta el corazón en un primer intento.
- Al finalizar: Evite el contraste inmediato con agua caliente; es preferible secarse primero, abrigarse y realizar estiramientos suaves o tomar una bebida caliente.
Consideraciones de seguridad y posibles riesgos

Above Sergio Pérez de México y Oracle Red Bull Racing toma un baño de hielo en el paddock antes de la práctica final del Gran Premio de Singapur. (Photo by Mark Thompson/Getty Images)
El baño de hielo no es apto para todas las personas. Se aconseja que los siguientes grupos se abstengan de realizarlo:
- Pacientes con enfermedades cardiovasculares (arritmias, hipertensión arterial, enfermedad coronaria).
- Personas con diabetes o disfunción del sistema nervioso autónomo.
- Mujeres embarazadas.
- Individuos con heridas abiertas, lesiones cutáneas graves o alergia al frío extremo.
Además, el baño de hielo conlleva el riesgo de desencadenar una respuesta de “choque térmico por frío”, que puede manifestarse con un ritmo cardíaco acelerado, aumento de la presión arterial, dificultad para respirar, e incluso mareos y entumecimiento en las extremidades. Por consiguiente, se debe evitar realizarlo en solitario, asegurándose siempre de estar acompañado.
¿Cómo se implementa el baño de hielo alrededor del mundo?
Con el auge del baño de hielo, han surgido en el mercado diversos dispositivos portátiles de diseño excepcional. La marca europea Nubis Portable IceBath ha creado una tina de hielo móvil plegable y con aislamiento de doble capa, capaz de reducir la temperatura del agua hasta aproximadamente 3 °C, ideal para su uso en gimnasios, clínicas o espacios personales. Asimismo, la compañía británica LUMI Therapy ha lanzado una línea de tinas de hielo portátiles que destacan por su diseño minimalista y practicidad, perfectas tanto para el hogar como para el entrenamiento de recuperación de atletas profesionales.
A nivel internacional, Remedy Place en Nueva York y Othership, originario de Toronto y posteriormente establecido en Nueva York, son dos de las marcas más representativas de esta tendencia de bienestar.
Remedy Place, fundado por el doctor Jonathan Leary —quien posee formación médica—, ha ganado una inmensa popularidad bajo el concepto de “Social Wellness Club” desde su apertura en Los Ángeles en 2019. Su diseño de interiores sigue una línea de elegancia minimalista, creando una atmósfera de serenidad con tonos grises, madera y una iluminación tenue. Recientemente, el establecimiento ha comenzado a promover el baño de hielo, destacando la participación compartida con amigos para que el proceso de bienestar se convierta en una experiencia colectiva. Por su parte, Othership, fundado en 2020 en Toronto, Canadá, y expandido posteriormente a Nueva York, centra su propuesta en sesiones de 75 minutos que combinan saunas de alta temperatura, baños de hielo, ejercicios de respiración e inmersiones sonoras guiadas, creando así una experiencia que sana el cuerpo y la mente, además de poseer un fuerte componente de socialización.
¡El baño de hielo también llega a Taiwán! Un exclusivo espacio en Xinyi Anhe

Above Fotografía cortesía de Jacky mostrando las instalaciones.

Above El fundador Jacky compartiendo su experiencia con la terapia.
Como el primer fundador en introducir la experiencia de un espacio dedicado al baño de hielo en Taiwán, Jacky (Wang Chunhe) dejó una lucrativa carrera en la industria tecnológica en Estados Unidos para dedicarse al sector del bienestar. A través de la promoción de terapias de contraste térmico y la conducción de su propio podcast, continúa guiando al público a explorar nuevas posibilidades de salud y crecimiento personal. Para él, mantener el control en entornos extremos no solo optimiza las funciones corporales y el estado general de bienestar, sino que representa un profundo entrenamiento para la mente y la fuerza de voluntad.

Above Jacky, fundador de Chill, sumergido en un baño de hielo.
A los 30 años, Jacky, quien trabajaba como ingeniero para Instagram en Nueva York con un salario millonario, decidió abandonar un camino que parecía perfecto. Ante el estancamiento de su crecimiento profesional, emprendió un viaje de año y medio por los parques nacionales de Estados Unidos en busca de infinitas posibilidades para su vida. Esta búsqueda incansable de superación personal lo llevó a dar el salto de las empresas tecnológicas al ámbito de la salud, iniciando durante su travesía su faceta como emprendedor para preparar el terreno de su siguiente etapa vital.
El verdadero punto de inflexión se produjo cuando experimentó por primera vez el baño de hielo a gran escala, e incluso fue invitado a subir al escenario para dialogar con Bryan Johnson, una figura destacada en el campo de la longevidad. “En ese momento, dije en el escenario: ¡Voy a abrir el primer espacio de baño de hielo en Taiwán!”, recuerda. Esa declaración, aparentemente improvisada, se convirtió inesperadamente en un nuevo punto de partida en su vida, materializándose paso a paso. En noviembre del año pasado, inauguró en el distrito de Xinyi Anhe, en Taipéi, “Chill”, el primer espacio de salud en Taiwán centrado en la terapia de frío y calor. Su propósito es compartir los extraordinarios beneficios físicos que experimentó durante sus prácticas extremas con todas aquellas personas que persiguen el bienestar físico y mental en Taiwán.
El verdadero valor del baño de hielo: un ejercicio de fortaleza mental
Above Las instalaciones de Chill ofrecen un entorno sereno para la recuperación.
En su opinión, el baño de hielo ofrece múltiples beneficios, que van desde el alivio muscular y la reducción de la inflamación, hasta la estimulación de la dopamina, lo que incrementa el bienestar general. Sin embargo, el impacto más significativo para él reside en el entrenamiento psicológico y de la voluntad. “El hielo te sitúa en un estado de lucha o huida, pero mediante la respiración puedes indicarle a tu cuerpo que estás a salvo”. Descubrió que mantener la calma en medio de una incomodidad extrema es una habilidad que se puede entrenar. En una ocasión, se propuso el desafío de tomar un baño de hielo todos los días a las cinco de la mañana durante un mes. Pensó: “Si puedo superar algo tan difícil, ¿qué podría detenerme a lo largo del día?”. Cuando su cuerpo deseaba escapar y sus emociones oponían resistencia, elegía quedarse. Esta práctica constante le permitió redefinir por completo el significado de la palabra “dificultad”.
Este entrenamiento a través del baño de hielo también se ha trasladado a su manera de gestionar el estrés y las emociones. “Cuando surge una emoción, aplico un nivel adicional de conciencia; primero proceso la emoción y luego abordo el problema”. Jacky está convencido de que, entre la emoción y la reacción, existe un espacio sumamente breve pero crucial, y que la capacidad de dominar dicho espacio determina la forma en que una persona se enfrenta al mundo.
La disciplina como requisito indispensable para la verdadera libertad

Above El compromiso diario con el bienestar transforma la calidad de vida.
“Siempre he creído que la libertad que emana de la disciplina es la única libertad auténtica”. Para Jacky, su rutina diaria se cimenta en un alto grado de autodisciplina. Se levanta alrededor de las cinco de la mañana y dedica más de dos horas a un trabajo de gran concentración; posteriormente, corre, toma un baño de hielo, recibe terapia de calor y realiza entrenamiento con pesas. Para cuando llega a la cafetería a las nueve de la mañana para iniciar su jornada oficial —mientras la mayoría de las personas aún se desplazan o acaban de despertar—, él ya ha completado todo un ciclo de acondicionamiento físico y mental. Además, lleva un año y medio practicando ayunos de 36 horas cada fin de semana para inducir un estado de cetosis en su cuerpo, lo que mejora significativamente su concentración y eficiencia metabólica. Durante el último año, también abandonó por completo el consumo de alcohol, devolviendo su vida a la simplicidad y la pureza. “Decisiones fáciles, vida difícil. Decisiones difíciles, vida fácil”. Jacky señala que esta frase se ha convertido en su máxima de vida. Desde su perspectiva, optar por la comodidad momentánea suele desembocar en una existencia más complicada; por el contrario, aquellas elecciones que exigen fuerza de voluntad son las que, a la larga, tornan el futuro más claro y llevadero.
A medida que la conciencia global sobre la salud continúa expandiéndose, el baño de hielo ha dejado de ser un hábito individual para convertirse en una cultura colectiva. Jacky ha observado que, dentro de esta práctica, es más sencillo forjar conexiones genuinas entre las personas, transformándose en un estilo de vida que, de hecho, une más a la comunidad. “Sería una lástima que algo tan maravilloso fuera desconocido para la mayoría”. Desde su etapa en el lucrativo sector tecnológico, pasando por su exploración emprendedora, hasta su inmersión en la industria del bienestar, el propósito de la vida de Jacky ha girado siempre en torno a un mismo eje: no solo crecer a nivel personal, sino inspirar a muchas otras personas a mejorar juntas.
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