Cover Goodwoof en Goodwood Estate es el festival de diseño de lujo para perro más influyente. El proyecto Barkitecture invita a firmas como Foster + Partners a crear refugios exclusivos para el perro (Foto: Goodwood).

Si la arquitectura del siglo XX fuera una historia protagonizada por humanos, la última década ha introducido un giro: ¿es posible crear diseño arquitectónico pensado específicamente para el perro?

Este cambio no surgió de la industria de las mascotas, sino de una profunda reflexión de los arquitectos sobre el concepto de “habitar”. A medida que los perros y gatos se han convertido en miembros esenciales de la familia, el sector del diseño ha comprendido que no son simplemente versiones reducidas de los humanos; por tanto, sus necesidades son únicas. Un perro percibe el mundo a través del olfato, busca seguridad por instinto y posee ritmos de movimiento totalmente distintos. Como resultado, cada vez más arquitectos colaboran con veterinarios y etólogos para comprender los espacios desde la perspectiva de otras especies.

En consecuencia, han surgido diseños que exploran las necesidades reales de los perros en el hogar. Incluso arquitectos de renombre mundial comienzan a abordar esta “cuestión animal”. La etología es un tema que cada vez ocupa a más propietarios, y nuestro entorno urbano ha evolucionado para incluir espacios de experiencia para perros. El estilo de vida de lujo también ha integrado actividades centradas en los animales, otorgando al perro un protagonismo excepcional.

Lectura recomendada: ¡Una vida de perros privilegiada! Guía de regalos de lujo para mascotas: desde gorros de Louis Vuitton hasta casas de Hermès y elegantes bolsos de cuero de Prada

Las necesidades de cada perro se reflejan en el espacio

Tatler Asia
Above A medida que los perros se integran en el hogar, la industria del diseño reconoce que sus necesidades habitacionales para el perro son distintas a las humanas (Foto: Goodwood).

Mientras que en Occidente los hogares “pet-friendly” suelen limitarse a comodidades añadidas, Japón ya desarrolla sistemas residenciales para la convivencia entre personas y animales. El proyecto de viviendas Pet Life de Asahi Kasei, por ejemplo, incorpora el estudio del comportamiento del perro desde la fase de planificación. Los equipos de diseño consideran las necesidades de exploración felina mediante rutas verticales, mientras que, pensando en la salud articular del perro, integran suelos antideslizantes, zonas de aseo y flujos de movimiento continuos. Incluso la respuesta ante desastres naturales se integra en la planificación de estas viviendas para cada perro.

Casas para perro diseñadas por maestros de la arquitectura

Tatler Asia
Above A través del proyecto “ARCHITECTURE FOR DOGS”, Kenya Hara regresa a los principios fundamentales de la arquitectura para analizar la relación entre el ser humano y el entorno natural, explorando el potencial de la arquitectura para el perro (Crédito de la foto: ARCHITECTURE FOR DOGS).

Esta visión fue introducida a gran escala en 2012 por el diseñador japonés Kenya Hara con el proyecto “Architecture for Dogs”. Arquitectos de la talla de Kengo Kuma, Kazuyo Sejima y Toyo Ito fueron invitados a diseñar espacios exclusivos para razas específicas, enfocándose no en la estética de la casa para perro, sino en cómo cada animal percibe el uso del espacio. Esta iniciativa permitió que la comunidad arquitectónica comprendiera que la escala del diseño no debe limitarse únicamente al humano.

La etología como base del diseño

Tatler Asia
Above Un paseo lleno de exploración y olfateo satisface las necesidades psicológicas de cualquier perro mucho más que el simple ejercicio físico (Crédito de la foto: Getty).

Lo más valorado actualmente es el “diseño basado en el comportamiento” y el “enriquecimiento ambiental”. Para un perro, el olfato es tan crucial como correr. A través de él, recolectan información y construyen su seguridad. Por ello, un paseo de exploración satisface al perro a nivel psicológico más que el esfuerzo físico puro. Este concepto está transformando el diseño de paisajes. En Occidente han surgido espacios recreativos para perros basados en sus necesidades conductuales, combinando terrenos naturales, diversos materiales y rutas de exploración que estimulan los sentidos. El objetivo ya no es solo que el perro haga ejercicio, sino que pueda olfatear, observar y socializar, marcando una evolución similar a la de los parques infantiles modernos.

El mundo del lujo también se interesa por la vivienda para perro

Tatler Asia
Above Goodwoof, organizado por Goodwood Estate en el Reino Unido, es hoy el festival de diseño de lujo más importante dedicado al mundo del perro; su proyecto Barkitecture, con temática futurista, lleva el bienestar del perro a otro nivel (Foto: Goodwood).

Esta tendencia ha llegado al círculo de la arquitectura de élite. El evento Goodwoof en el Reino Unido se ha convertido en el festival de diseño de lujo más emblemático para el perro. Su iniciativa estrella, Barkitecture, ha convocado a firmas como Foster + Partners para crear refugios exclusivos cuya recaudación se destina a la beneficencia. El tema de 2026, “Dogs in Space”, plantea un desafío intrigante: si un perro viajara al espacio con los humanos, ¿qué entorno necesitaría? Más allá del concurso, se debate la esencia de la arquitectura: ¿cómo puede el espacio ofrecer seguridad, compañía y sentido de pertenencia a un perro?

Desde la convivencia doméstica y el diseño conductual hasta Barkitecture de Goodwoof, observamos un cambio clave: el buen diseño para mascotas ya no es cuestión de materiales caros, sino de entender cómo percibe el mundo otro ser vivo. Cuando la arquitectura aprende a ver a través de los ojos de un perro, redefine el modo en que todas las especies comparten el futuro.