El actor hongkonés Will Or encuentra fortaleza para afrontar su diagnóstico de cáncer gracias a su reciente y galardonada película, “A Foggy Tale”, la cual retrata la resiliencia humana durante un oscuro capítulo en la historia de Taiwán.
No había el menor rastro de aflicción en Will Or cuando nos reunimos con él para una sesión fotográfica a finales de marzo. El actor hongkonés de 34 años se tomó un breve descanso de la interpretación tras ser diagnosticado con cáncer de pulmón en fase cuatro el pasado julio. Recientemente, ha retomado su carrera y se encuentra inmerso en la promoción de su última película, A Foggy Tale, al mismo tiempo que recibe terapia dirigida.
Ataviado con una camiseta estampada con un dibujo del personaje de su hermana adoptiva en la película, A-Yue, se mostró vivaz, alegre y sumamente amable. De vez en cuando, soltaba una carcajada sincera mientras ensayaba distintas poses frente al objetivo. Su optimismo contagioso, a pesar de enfrentarse a un diagnóstico que parece prematuro para un hombre en la treintena, refleja la resiliencia de su personaje en A Foggy Tale, una producción del mercado taiwanés que se estrenó en Hong Kong a mediados de abril.
Ambientada durante el periodo del Terror Blanco en Taiwán, entre 1949 y 1992, la cinta retrata la época de la ley marcial, caracterizada por una intensa represión política cuyo objetivo era eliminar la disidencia y que provocó la muerte de decenas de miles de personas. Will Or interpreta a Zhao Gong-dao, un nombre que en chino se traduce como “justicia”. Este antiguo soldado, que perdió a sus amigos en el campo de batalla y durante las purgas políticas, pasa sus solitarios días trabajando como conductor de rickshaw en Taipéi.

Above El actor de Hong Kong Will Or, quien interpreta a Zhao Gong-dao en la película “A Foggy Tale” (Fotografía: Tatler Hong Kong/Alexander Yeung)
Un día, se encuentra con A-Yue, una joven inocente que viaja sola desde Chiayi a Taipéi para recuperar el cuerpo de su hermano mayor, A-Yun, ejecutado por disidencia. Zhao, a pesar de su propio y traumático pasado y de la pesada carga que supone buscar venganza por sus camaradas caídos, se compadece de A-Yue. Decide entonces acompañarla en su misión, protegiéndola de la crudeza del mundo con su excéntrica personalidad y su amistad.
La imagen de Zhao en la película es la de un hombre rudo, implacable y escandaloso. Su naturaleza aparentemente frívola y su marcado e intencionado acento de Cantón lo convierten en un forastero con tintes cómicos, pero en el fondo, su sensibilidad, su valentía y su resiliencia brillan con luz propia, haciendo de él uno de los personajes más complejos de interpretar. La historia personal del propio Will Or dista mucho de este papel ficticio, y sus actuaciones anteriores como estudiante jugador de béisbol en Weeds on Fire (2016), como un hombre sin hogar en Drifting (2021) y como artista de shibari en The Chronicles of Libidoists (2024) resultan enormemente diferentes.
Sin embargo, el legendario entusiasmo del actor, incluso en tiempos de tribulación personal, es quizás lo que lo convirtió en la elección perfecta para el papel. “Me sorprendió cuando el equipo de producción dijo que no sería necesario realizar un casting”, comenta con su característica carcajada. “Simplemente me enviaron el guion y me dijeron que me querían a mí. Estaba encantado, e incluso les pedí que me confirmaran si de verdad no necesitaba hacer una audición. Es la clase de historia en la que cualquier actor lucharía por participar”.

Above El reconocido actor hongkonés Will Or (Fotografía: Tatler Hong Kong/Alexander Yeung)

Above El reconocido actor hongkonés Will Or (Fotografía: Tatler Hong Kong/Alexander Yeung)
A Foggy Tale triunfó en los premios Golden Horse de 2025, al hacerse con cuatro de los galardones más importantes, incluidos los de Mejor Película Narrativa y Mejor Guion Original. El filme logra un delicado equilibrio entre la conmoción y el humor, recordando al clásico agridulce de 1997, La vida es bella, donde un padre protege a su hijo de los horrores de la Segunda Guerra Mundial.
“Lo que más me gusta de mi personaje es que no es en absoluto predecible”, afirma Or. “No se trata de una película más sobre ayudar a la gente por haber nacido con un gran corazón. Trata sobre cómo un personaje lleno de defectos, cuya vida está plagada de traumas y arrepentimientos, decide ofrecer amabilidad a otra persona a pesar de su propio sufrimiento”. En una de las escenas, Zhao le ruega a un policía por un pastel de manera casi infantil. “Lo hace porque se muere de hambre y lucha por sobrevivir”, explica Or. En otra, Zhao le explica a un agente, en un mandarín cómicamente entrecortado, que lleva los huesos de los dedos de sus amigos en latas porque prometió no abandonarlos jamás. “El director nos muestra los pequeños placeres ignorados en algo tan simple como comer, o el profundo dolor que se oculta detrás de lo que podría parecer irrisorio”.

Above El galardonado actor hongkonés Will Or (Fotografía: Tatler Hong Kong/Alexander Yeung)

Above El galardonado actor hongkonés Will Or (Fotografía: Tatler Hong Kong/Alexander Yeung)
Para prepararse, Or visitó el Parque Conmemorativo del Terror Blanco de Jing-Mei en la ciudad de Nuevo Taipéi, un antiguo centro de detención para prisioneros políticos. Al estar frente al monumento, le invadió una repentina y poderosa epifanía: “¿Por qué la historia no deja de repetirse? ¿Cuántas veces debe enfrentarse la humanidad a este tipo de sufrimiento?”. Y continúa: “Cada época tiene sus propias penurias. Hacer esta película me recordó que, pase lo que pase, debemos creer en la distinción entre el bien y el mal. Confío en que este filme anime a la gente a elegir lo correcto y a aferrarse a ello. Esa es la mayor esperanza que uno puede abrigar en tiempos desesperados”.
El título de la película hace referencia a dos versiones de un cuento de hadas creado por el difunto hermano para consolar a sus parientes. Para A-Yue, es la historia de dos gotas de agua que se elevan hacia la atmósfera para formar juntas una nube, una metáfora sobre compartir una vida en compañía. Para el hermano mayor, sin embargo, se trata de una carta de despedida en la que explica que las gotas no lograron convertirse en nube, sacrificándose por causas distintas, lo cual simboliza que, en ocasiones, un sueño no siempre se desarrolla como la familia imaginaba.
“Durante el rodaje en 2023 no logré comprender del todo aquella metáfora”, admite Or. “Cuando tuvo lugar el estreno mundial dos años más tarde, mi vida había cambiado radicalmente. Fue entonces cuando verdaderamente comencé a asimilar el mensaje”. Se refiere a su diagnóstico de cáncer. Aprovechando la película como una oportunidad para reflexionar sobre sus propios obstáculos, afirma: “La forma en que decidimos actuar o sentir no siempre conduce a los resultados que deseamos, pero eso no significa que no hayan sido las decisiones correctas”.
Asimismo, añade que no existe una “respuesta modelo” para afrontar una crisis de salud o los contratiempos profesionales. “Poco a poco, acepté que soy un paciente. Resulta vital seguir creyendo en uno mismo, continuar caminando y encontrar nuestra propia manera de entender lo que significa estar presente y vivir. Tengo la inmensa suerte de contar con el apoyo incondicional de mi familia y de mis amigos, y cuando mi médico me comunicó que existía una terapia dirigida que podía probar, no dudé en aceptarla; estoy dirigiendo y atesorando mi vida de la manera que deseo”, asevera. “Se trata de un sentimiento que estuvo muy presente durante toda la producción y el posterior estreno de la película”.
Y al igual que Zhao, Or elige mirar hacia el futuro con un entusiasmo radiante y estoico: “Hace tiempo que no veo una comedia romántica que verdaderamente enamore al público hongkonés. Me encantaría participar en una”. El aclamado actor Will Or, que ha incursionado en géneros muy diversos, se mantiene fiel a sus raíces. “Ya sea un gran éxito comercial, una cinta independiente o una producción que explore problemas sociales, quiero seguir haciendo películas que dejen huella y que la gente disfrute verdaderamente. Eso es lo que mantiene floreciente a la industria de nuestra ciudad”.
Credits
Photography: Alexander Yeung
Photography Assistant: Paco Luk
Production: Carlos Hui








