La gastronomía china clásica se encuentra con el refinamiento contemporáneo en China House, ubicado en el Hyatt Regency Kuala Lumpur en KL Midtown.
Existen platos que simplemente se consumen y otros que se graban en la memoria. El pato Pekín pertenece sin duda a esta última categoría. Históricamente vinculado a los banquetes imperiales y a cenas de estado, este manjar posee un aire de teatralidad y sofisticación difícil de igualar. En “china” House, el destino gastronómico del Hyatt Regency Kuala Lumpur en KL Midtown, esta legendaria ave se trata con la reverencia que merece.
En “china” House, la preparación del pato Pekín es tan rigurosa como ceremonial. Se seleccionan patos que son cebados cuidadosamente, se inyecta aire entre la piel y la carne para asegurar su separación, se escaldan para tensar la piel y se pincelan con jarabe de maltosa para lograr ese inconfundible brillo lacado. Es un proceso que recompensa tanto la paciencia como el paladar del comensal. “china” House aporta un sello local al clásico al asar el pato sobre madera de rambután en lugar de la madera frutal tradicional, otorgando una sutil dulzura a la carne.
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En “china” House, el pato Pekín se prepara con precisión y ceremonia. Cada pato de 2,2 kg se asa durante 75 minutos sobre madera de rambután y mangle, lo que resulta en una piel color ámbar, carne suculenta y un sutil aroma ahumado con toques frutales. El viaje culinario comienza con la exquisita piel, servida con azúcar fina, seguida por la clásica envoltura con crepes, pepino, melón, salsa especial y una elección de pasta de ajo o cebolleta. Los huesos restantes pueden transformarse en un sabroso plato salteado con sal y pimienta o en un rico caldo de pato, ofreciendo una experiencia completa y suntuosa.
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Sin embargo, “china” House es mucho más que un restaurante de un solo plato. Dirigido por el chef ejecutivo Alan Shao, originario de Qingdao y con un conocimiento profundo de los sabores del norte de “china”, el menú abarca desde clásicos refinados hasta opciones que deleitan a todo tipo de comensales.
Considere la sopa vegetariana de tofu, por ejemplo. Lo que parece un plato sencillo se transforma gracias a un trabajo de cuchillo de rara delicadeza: el tofu se corta en finas tiras paralelas que florecen en el caldo caliente como un crisantemo. Para las mesas de celebración, abundan las opciones de marisco fresco, desde langosta australiana y de Boston hasta cangrejos de lodo, preparados con jengibre y cebolleta, al estilo “Typhoon Shelter” o acompañados de fideos. Para los más aventureros, la sugerencia de convertir los crustáceos premium en un opulento mapo tofu ofrece un giro audaz e indulgente a un favorito familiar.

Above El salón de té de “china” House se enorgullece de su conocimiento en técnicas antiguas de infusión.

Above La belleza visual es una prioridad para el equipo creativo de “china” House.
Los amantes de la carne también encontrarán mucho para deleitarse, desde costillas de cordero crujientes con ajo, judías negras y chile seco, hasta arroz frito con ternera Angus y espárragos, pasando por el lenguado plateado braseado con pasteles de arroz; platos que invitan a regresar.











