Richard Ditizio, CEO of the Milken Institute, engaging in an animated conversation with guests during a reception at the Four Seasons Hong Kong. He is smiling warmly, illustrating the Institute's role as a "global matchmaker" in a sophisticated, social setting
Cover El director ejecutivo del Milken Institute, Richard Ditizio, en el Simposio Global de Inversores en Hong Kong, 2026. Para el veterano banquero, la actual transferencia de riqueza de 90 billones de dólares representa más que un cambio financiero; es una oportunidad histórica para que una nueva generación redefina el significado de legado, desplazando el enfoque de lo que el dinero puede comprar hacia lo que realmente puede lograr.
Richard Ditizio, CEO of the Milken Institute, engaging in an animated conversation with guests during a reception at the Four Seasons Hong Kong. He is smiling warmly, illustrating the Institute's role as a "global matchmaker" in a sophisticated, social setting

En una entrevista exclusiva con Tatler Leadership, Richard Ditizio, del Milken Institute, desglosa las nuevas reglas de la riqueza familiar. Revela por qué los herederos de todo el mundo están cambiando la caridad tradicional por un liderazgo activo para construir un legado independiente del nombre de sus progenitores.

En la próxima década, la asombrosa cifra de 90 billones de dólares en activos pasará a la próxima generación, un cambio que está redefiniendo fundamentalmente el concepto de legado familiar. Sin embargo, para Richard Ditizio, no se trata únicamente de una transferencia financiera, sino también psicológica. Tras pasar 25 años en la cúspide de la banca privada antes de dirigir el Milken Institute como director ejecutivo, Ditizio observa que la antigua forma de asegurar un legado mediante donaciones pasivas y fragmentadas está siendo sustituida por un enfoque mucho más disciplinado.

Para el donante de la próxima generación, la filantropía ya no consiste simplemente en poner su nombre en un edificio; es lo que Ditizio describe como una “vía de escape” para establecer una identidad independiente, lejos del entramado legal de una fortuna familiar. Con base en las perspectivas de Ditizio sobre este panorama en evolución, existen tres preguntas fundamentales que todo filántropo moderno debería plantearse para forjar un legado que verdaderamente marque la diferencia. 

1. ¿Es mi capital “reciclable”?

Un enfoque más sofisticado para los donantes en 2026 consiste en alejarse de las donaciones puntuales y definitivas. Ditizio señala una transición hacia la concepción de la filantropía como una inversión, donde el objetivo es crear una estructura financiera sostenible en lugar de otorgar una subvención única. Al prestar capital o crear fondos rotatorios, los donantes pueden garantizar que su patrimonio logre “más con el mismo dinero”. “La próxima generación tiene menos interés en emitir cheques aislados”, afirma Ditizio. “Piensan en la reciclabilidad del capital: cómo destinar los fondos a una inversión filantrópica de modo que, una vez alcanzado el objetivo, ese capital pueda recuperarse y reinvertirse en la siguiente crisis”.

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Tatler Asia
A professional group portrait from the opening of the 2026 Symposium at the Four Seasons Hong Kong. Richard Ditizio stands alongside Acting Financial Secretary Michael Wong Wai-lun and Milken Executive Vice President Laura Deal Lacey. They are positioned in front of a Milken Institute branded backdrop, representing the high-level partnership between the Institute and Hong Kong’s financial leadership.
Above El director ejecutivo del Milken Institute, Richard Ditizio, y Laura Deal Lacey, vicepresidenta ejecutiva del ámbito internacional, junto al Honorable Michael Wong Wai-lun, GBS, JP. Tras su discurso de apertura —en el que destacó la resiliencia de Hong Kong y su futuro como un “puerto seguro” impulsado por la tecnología—, el secretario de finanzas interino se unió a la cúpula directiva del instituto para debatir sobre el papel cambiante de la ciudad en el panorama financiero mundial.
A professional group portrait from the opening of the 2026 Symposium at the Four Seasons Hong Kong. Richard Ditizio stands alongside Acting Financial Secretary Michael Wong Wai-lun and Milken Executive Vice President Laura Deal Lacey. They are positioned in front of a Milken Institute branded backdrop, representing the high-level partnership between the Institute and Hong Kong’s financial leadership.

2. ¿Estoy causando nuevos problemas al intentar solucionar los antiguos?

Las buenas intenciones son la base, pero Ditizio advierte que a menudo resultan insuficientes. En la premura por resolver problemas mundiales como el cambio climático o las crisis sanitarias, los donantes deben cuidarse de las consecuencias imprevistas de sus acciones. Advierte que “en nuestra urgencia por ayudar, debemos asegurarnos de no estar creando una ‘estela negativa’. Es posible solucionar un problema y, sin querer, desencadenar otro si la solución no se amplía de manera reflexiva o no se acompaña de la infraestructura adecuada”. El verdadero impacto y la consolidación de un legado consisten en garantizar que una contribución empodere a la comunidad en lugar de generar un nuevo ciclo de dependencia.

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3. ¿Se trata del nombre de mi familia o de mi propio propósito?

Ditizio señala que muchos herederos luchan contra un “déficit de esperanza” debido a que sus vidas se definen por la protección de una fortuna que no han creado. Observa que “para muchos jóvenes, cada documento legal que se les presenta trata sobre cómo salvaguardar un patrimonio en cuya creación no participaron”, un proceso que puede tener un efecto corrosivo en su autoestima. La filantropía proporciona la herramienta perfecta para recuperar esa narrativa y forjar un legado propio. Al construir una misión independiente del negocio familiar, el experto sostiene que la filantropía “les permite labrarse su propio camino, desplazando el enfoque de lo que el dinero puede comprar hacia lo que realmente puede lograr”. En última instancia, se convierte en un acto redentor que restaura un sentido de valía personal que “todo el dinero del mundo” no puede ofrecer.

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