Durante más de una década, el astro de los Golden State Warriors, Steph Curry, y Under Armour fueron inseparables; ahora, una de las colaboraciones más exitosas entre un atleta y una marca en el deporte moderno llega a su fin
Cuando Steph Curry se convirtió en agente libre de calzado tras finalizar su prolongada relación con Under Armour, la mayoría de los analistas supuso que permanecería en el ecosistema habitual del baloncesto junto a Nike, Adidas u otro gigante consolidado de la ropa deportiva occidental. Sin embargo, el cuatro veces campeón de la NBA emprendió un camino distinto.
El 1 de junio, Shams Charania de ESPN informó que Steph Curry había acordado una histórica asociación de diez años con la empresa china de ropa deportiva Li-Ning. Se trata de un acuerdo valorado, según se reporta, en más de 400 millones de dólares estadounidenses, que abarca calzado de baloncesto, ropa deportiva de ocio, una línea dedicada al golf y la expansión continua de Curry Brand, la marca de calzado y equipamiento técnico para baloncesto de la estrella. Además, existen planes para inaugurar tiendas de Curry Brand tanto en China como en Estados Unidos, lo que demuestra ambiciones que trascienden su carrera deportiva.
Poco después del anuncio, Steph Curry describió a Li-Ning como “la asociación de su vida” y afirmó compartir la visión del fundador de la marca, Li Ning, de construir una empresa liderada por atletas capaz de dejar una huella perdurable más allá del deporte. Todo gran acuerdo genera ganadores y perdedores, y la transición de Steph Curry a Li-Ning no es una excepción. Aquí presentamos un análisis.
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Ganador: Li-Ning
Cuando Dwyane Wade, reconocido por su trayectoria en los Miami Heat, pasó de Nike a Li-Ning en 2012, contribuyó a consolidar la exitosa línea Way of Wade, una marca propia de calzado y ropa de baloncesto. Asimismo, demostró que una empresa asiática de ropa deportiva podía construir una marca de baloncesto legítima y liderada por un atleta. El movimiento de Steph Curry en 2026 representa una oportunidad totalmente distinta: si Wade otorgó a Li-Ning credibilidad entre los puristas, Steph Curry le proporciona un alcance global.
Pocos atletas en activo son tan reconocibles como la superestrella de los Golden State Warriors. Podría haber seguido el camino convencional con marcas como Nike, Adidas, Puma o New Balance; no obstante, su respaldo elevará el atractivo y el reconocimiento de Li-Ning al nivel de dichas compañías. Para una firma que ha dedicado años a buscar un mayor prestigio internacional, el fichaje de Steph Curry podría ser su campaña de marketing más potente hasta la fecha.
Perdedor: Under Armour
Durante más de una década, Steph Curry y Under Armour evolucionaron de la mano. Cuando el jugador se unió a la marca en 2013, era un joven base prometedor con un historial de lesiones en el tobillo. Para cuando la colaboración concluyó, se había convertido en tetracampeón de la NBA, dos veces MVP y uno de los atletas más influyentes del planeta.
Steph Curry fue pieza clave para transformar a Under Armour en un actor legítimo en el baloncesto. En muchos aspectos, él era el alma de Under Armour Basketball.
Este cambio supone la pérdida del atleta sobre el cual se construyó la identidad de la empresa en una disciplina específica. Según un artículo de Front Office Sports, organización centrada en el negocio deportivo, Steph Curry visualizaba una marca que eventualmente contara con sus propias tiendas y fichara a otros atletas bajo su sello; ambiciones que Under Armour nunca llegó a materializar plenamente.
Desde esta perspectiva, el fichaje de Steph Curry por Li-Ning parece menos el fin de un patrocinio y más la culminación de un trayecto compartido. Si bien Under Armour ayudó a convertir a Steph Curry en un icono mundial, a la hora de dar el siguiente paso, ha sido Li-Ning quien le ha ofrecido una plataforma real para lograrlo.
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Ganador: Steph Curry
El mayor beneficiario podría ser el propio Steph Curry. Además de los planes para abrir establecimientos de Curry Brand en China y Estados Unidos, el acuerdo le otorgaría la capacidad de reclutar y firmar contratos con otros deportistas bajo su propio estandarte. En otras palabras, Steph Curry ya no se limita a respaldar productos; ahora está ayudando a forjar a la próxima generación de talento.
A sus 38 años, Steph Curry parece estar mirando más allá del baloncesto. En lugar de centrarse primordialmente en las ventas, sus declaraciones destacaron reiteradamente el futuro de Curry Brand. Está construyendo un imperio.
Steph Curry quizá sea famoso por su celebración “night night” al sentenciar un encuentro; con este contrato, será él quien duerma tranquilo durante muchos años.
Perdedor: Nike (por partida doble)
Mucho antes de ser director general de los Dallas Mavericks, Nico Harrison trabajaba en Nike y participó en los esfuerzos de la empresa por reclutar a Steph Curry en 2013. Aquella famosa presentación incluyó, supuestamente, una diapositiva que mencionaba por error a Kevin Durant y pronunciaba mal el apellido de la madre de Curry; errores que permitieron a Under Armour entrar en juego y fichar a la futura superestrella de la NBA. Más de una década después, cuando Steph Curry volvió a estar disponible, Nike pudo haber entablado negociaciones, pero la marca se quedó mirando desde la barrera una vez más.
Siendo justos, la situación no es idéntica. La decisión de Steph Curry de unirse a Li-Ning responde ahora a la oportunidad de expandir Curry Brand, lanzar tiendas minoristas propias y fichar atletas bajo su marca. Sin embargo, el simbolismo es innegable. El atleta que Nike no logró retener en su mejor momento ha preferido un competidor chino antes que al gigante de la ropa deportiva que en su día lo ignoró.
Aunque existen claros ganadores y perdedores en este acuerdo, centrarse en ellos podría hacer perder de vista el panorama general. Los campeonatos forjaron el legado deportivo de Steph Curry, pero este contrato determinará la naturaleza de dicho legado mucho después de su retiro. Si logra edificar la empresa liderada por atletas que imagina, capaz de abarcar baloncesto, golf y estilo de vida, la mayor victoria de Li-Ning quizás no sea el fichaje de una superestrella, sino el haber contribuido a crear la próxima gran marca deportiva del mundo.




