A medida que se acerca el estreno de la secuela, repasamos los looks icónicos de “El diablo viste de Prada”. Descubra la transformación de Anne Hathaway, el poderío de Meryl Streep y el estilo vanguardista de Emily Blunt en este análisis de la moda profesional.
Tras muchos años de espera, el gran clásico del cine de moda finalmente tendrá una secuela. El estreno de “El diablo viste de Prada 2” está previsto para el próximo 29 de abril en Hong Kong, generando una enorme expectación entre los cinéfilos y los apasionados de la moda en todo el mundo. En 2006, “El diablo viste de Prada” no solo arrasó en la taquilla mundial, sino que redefinió por completo el concepto de la moda en el entorno laboral. La aclamada diseñadora de vestuario Patricia Field, famosa por su brillante trabajo en “Sexo en Nueva York”, fue la encargada de concebir más de cincuenta looks distintos para las tres protagonistas de la cinta. Estos majestuosos atuendos no son una simple acumulación de prendas y accesorios, sino un fiel reflejo de la personalidad y la evolución psicológica de cada personaje. Desde una joven e inexperta asistente hasta una reina indiscutible de la industria, cada conjunto ilustra a la perfección las reglas del juego para sobrevivir en este entorno competitivo. Ahora que la secuela está a punto de llegar a los cines, es el momento ideal para revivir aquellos instantes estilísticos que deslumbraron al público y analizar cómo Andrea Sachs pasó de ser una chica corriente a una experta en moda, cómo Miranda Priestly dominó las tendencias con un vestuario imponente y cómo Emily Charlton interpretó la ética profesional a través de un estilo verdaderamente vanguardista.

Above Andrea cambia su anticuado jersey azul por una exquisita chaqueta cruzada de Chanel tras someterse al brillante rediseño de Nigel. (Imagen: captura de pantalla de Disney+)
El diablo viste de Prada: la asombrosa evolución del estilo de Andrea
La trayectoria de Andrea, interpretada de forma excepcional por Anne Hathaway, representa una de las facetas más fascinantes de la película. Al comienzo de la historia, la vemos lucir un holgado jersey de punto azul sobre una camisa y una falda de cuadros, un atuendo con un inconfundible aire estudiantil y carente de toda conciencia de marca. Este look desentona drásticamente en las oficinas de la revista “Runway”, un espacio dominado por el lujo de Prada y Chanel, logrando capturar a la perfección la incomodidad de una intrusa que acaba de ingresar en el sagrado templo de la moda. Sin embargo, bajo la atinada dirección creativa de Nigel, Andrea experimenta una transformación espectacular. Al vestirse con una refinada chaqueta cruzada de Chanel de corte ajustado, combinada con unas imponentes botas mosqueteras de la misma firma y un distinguido bolso verde de Fendi, da su primer gran paso hacia el deslumbrante universo de la alta costura.

Above Tras su magnífica transformación, Andrea exhibe una veloz e impactante sucesión de looks de prestigiosas firmas de lujo. (Imagen: captura de pantalla de Disney+)
Uno de los momentos más memorables de “El diablo viste de Prada” es, sin lugar a dudas, la icónica secuencia en la que Andrea cambia velozmente de deslumbrantes atuendos de firmas premium, revelando una extraordinaria versatilidad estilística. La observamos desfilar con un impecable abrigo gris oscuro de Rebecca Taylor complementado con un gorro de punto, un abrigo blanco de Yigal Azrouël coronado con una gorra de cuadros de Chanel, y una clásica gabardina negra con guantes rojos que evoca la inconfundible elegancia de Audrey Hepburn. Cada uno de estos conjuntos consolida su majestuosa transición de simple forastera a verdadera experta en la industria de la moda. Durante su estancia en París, su estilo se eleva a la máxima sofisticación de la alta costura, brillando con un fastuoso vestido de noche verde oscuro acompañado de largos guantes, una magnífica combinación que destila la pura esencia de Chanel y Christian Dior, proyectando una inquebrantable seguridad en sí misma. Resulta sumamente interesante advertir que, cuando finalmente decide abandonar “Runway” para recuperar su verdadera identidad, opta por una chaqueta de cuero marrón combinada con un jersey de cuello alto negro y unos sencillos vaqueros. Esta elección ya no refleja una devoción ciega por las grandes marcas, sino que revela un estilo propio y lleno de carácter, un claro símbolo de que ha logrado integrar la moda como una parte natural de su vida cotidiana.

Above Miranda deslumbra en la escena inicial luciendo su icónico abrigo de piel, acompañado de su característico cabello plateado, enormes gafas de sol y un bolso de Prada blanco. (Imagen: captura de pantalla de Disney+)

Above La formidable Miranda impone respeto vistiendo una resplandeciente chaqueta dorada de Bill Blass, realzada por un audaz collar de gran tamaño. (Imagen: captura de pantalla de Disney+)
El diablo viste de Prada: el poderío absoluto de Miranda Priestly
Si Andrea encarna el crecimiento personal, Miranda Priestly, interpretada de forma magistral por Meryl Streep, es la personificación del poder más absoluto. Cada aparición de esta reina de la moda supone una verdadera lección magistral de estilo. Su emblemático look con abrigo de piel, acompañado de su característico cabello plateado, gafas de sol y unos imponentes zapatos rojos de Azzedine Alaïa, despliega una presencia arrolladora desde el primer instante; el inconfundible bolso blanco de Prada que sostiene entre sus manos no hace sino subrayar su indiscutible autoridad. El guardarropa de Miranda se compone principalmente de piezas de firmas que transmiten profunda fortaleza, como Donna Karan y Michael Kors. Destaca muy especialmente el inolvidable momento en el que luce una deslumbrante chaqueta dorada de Bill Blass mientras imparte una implacable lección sobre la economía del estilo, demostrando con su radiante presencia que la moda trasciende en todo momento la simple superposición de telas. Asimismo, domina el noble arte del layering de manera excepcional, tal como se evidencia en la escena donde se presenta con un sofisticado atuendo blanco de capas impecables, acentuado únicamente por un llamativo collar de proporciones exageradas. Este magistral conjunto sublima a la perfección la elegancia y la formidable destreza de la mujer directiva contemporánea.

Above Emily luce una vanguardista chaqueta de Rick Owens con un cinturón de Saint Laurent, demostrando su espíritu combativo incluso luciendo una voluminosa falda con la pierna enyesada. (Imagen: captura de pantalla de Disney+)
El diablo viste de Prada: la audacia vanguardista de la asistente Emily
Por su parte, Emily Charlton, la primera asistente magníficamente interpretada por Emily Blunt, exhibe una fascinante faceta de fortaleza con un claro espíritu experimental. Su impecable estilo oscila con gran maestría entre la alta costura tradicional y las propuestas más vanguardistas del diseño. En su primera aparición en pantalla, impacta luciendo una espectacular chaqueta de Rick Owens ceñida con un vistoso cinturón de Saint Laurent, demostrando una notable capacidad para el juego de volúmenes y reflejando una personalidad verdaderamente arrolladora. No obstante, el estilismo que más profunda huella deja en la memoria es el que lleva al presentarse valientemente a trabajar tras su grave accidente: una impecable blusa de cuadros muy ajustada junto a una voluminosa falda de tul negro de talle alto, en la que un cinturón de un vibrante tono violeta enmarca a la perfección su silueta. A pesar de verse obligada a caminar con la pierna inmovilizada por una escayola, se enfrenta a sus rigurosas obligaciones laborales manteniendo la apariencia más majestuosa y sofisticada posible. Esta inquebrantable devoción por el estilo y su disposición a sacrificarlo todo por la estética ha convertido, sin lugar a dudas, a Emily en un auténtico referente y en una indiscutible figura de culto para innumerables profesionales.
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