Equilibrando el reconocimiento del West End con un profundo sentido de pertenencia, la estrella singapurense de teatro musical Nathania Ong cobra mayor protagonismo, consolidando su voz, precisión y presencia.
Entre bambalinas en el Sands Theatre, la mañana posterior al estreno en marzo de Les Misérables The Arena Spectacular, se respira un ambiente familiar. Nathania Ong se desenvuelve con una soltura sumamente personal —brillante, afable y cautivadora—, a pesar de haber regresado apenas unos días antes de una gira de conciertos por China junto a otras destacadas voces del teatro musical.
En el camerino que comparte con otros dos miembros principales del elenco, Ong ofrece ondeh ondeh —bolas de arroz glutinoso rellenas de azúcar de palma fundida— que adquirió “en ese famoso lugar de Tiong Bahru”. El gesto es pequeño, casi instintivo, pero inconfundiblemente singapurense: la hospitalidad expresada a través de la gastronomía. Al reunirse nuevamente con Tatler la semana siguiente para esta sesión fotográfica y entrevista, menciona que planea sorprender al elenco y al equipo de producción durante el fin de semana con una selección de dulces tradicionales. Para una estrella cuyo prestigio abarca desde Londres hasta Singapur y múltiples ciudades de gira, esto revela un aspecto esencial de su carácter antes incluso de pisar el escenario.
Esa naturalidad contrasta silenciosamente con la intérprete que el público descubre bajo los focos. En Les Misérables The Arena Spectacular —la puesta en escena en formato concierto por el 40º aniversario del musical—, Ong retoma a Éponine. Este papel le otorgó reconocimiento internacional en 2022 al convertirse en la primera artista de Singapur en interpretarlo en el West End de Londres. En la etapa de Singapur, se une a un elenco encabezado por el actor argentino Gerónimo Rauch como Jean Valjean, el australiano Jeremy Secomb en el papel de Javert y la célebre actriz filipina Lea Salonga como Madame Thénardier.
La calidez entre bastidores no está reñida con la disciplina; de hecho, la fortalece. Ong habla de actuar en su tierra natal con gran orgullo y franqueza: “Me siento increíblemente privilegiada y orgullosa de ser singapurense”, afirma. “Recibo una gran ovación y me siento muy respaldada en muchos sentidos al subir al escenario. Sin embargo, también siento nervios porque sé que mis compatriotas son muy exigentes; mantienen estándares sumamente altos”. Es una definición precisa de lo que significa volver a casa: el reconocimiento y el escrutinio llegan de la mano.
Más información: “Les Misérables The Arena Spectacular”: una reimaginación en formato concierto que marca la diferencia

Above Nathania Ong es la deslumbrante estrella de portada de la edición de mayo de 2026 de Tatler Singapur
Durante un tiempo, la narrativa en torno a Nathania Ong era sencilla: la estrella de Singapur que triunfaba en el West End, la primera en interpretar a Éponine. Este hito histórico es fundamental, situándola en una trayectoria aún excepcional para los talentos de esta región. No obstante, lo que emerge ahora es algo mucho más profundo: una intérprete decidida a perfeccionar su expresión a través del arte. Ha encarnado a Éponine el tiempo suficiente como para percibir su propia evolución reflejada en cada función. “Me encuentro en un punto de inflexión en mi carrera. He interpretado a Éponine en innumerables ocasiones y he madurado junto al personaje”, confiesa la artista de 27 años.
Su interpretación de Éponine se ha perfeccionado con la experiencia. A menudo, este papel se reduce al anhelo y a la inmensa soledad de On My Own, uno de los momentos más vulnerables del teatro musical. Ong se resiste a esa docilidad. “No quería que fuera simplemente bella”, señala. “Buscaba dotarla de la mayor autenticidad posible”. Reflexiona sobre las circunstancias de Éponine —una joven forjada por un amor condicionado y el instinto de supervivencia— y reinterpreta la canción, no como un corazón roto, sino como una victoria amarga. “On My Own no es solo una pieza sobre el amor no correspondido”, asevera. “Es la profunda aceptación de que el único atisbo de felicidad y bondad en su vida ya no le pertenece. Ni siquiera en su propia mente”. En la visión de Ong, el anhelo no es el objetivo final; lo verdaderamente trascendente es la verdad emocional.
El descubrimiento de su propia identidad

Above Ong viste una elegante gabardina de Theunissen en enVie de Pois; pantalones cortos de Dice Kayek en enVie de Pois; pendiente y anillos Clash de Cartier en oro rosa; reloj Baignoire en oro amarillo engastado con diamantes; zapatos de cordones Cassia de Christian Louboutin; camisola y pasador propios del estilista
Esa verdad emocional se ha forjado bajo presión, algo que Ong admite que en su día le costaba reconocer. “Me llevó mucho tiempo”, concede. “Cuando asumes un papel como Éponine, que posee un legado tan imponente, las comparaciones son inevitables”. Incluso durante las funciones en Singapur, el peso de esa herencia sigue muy presente. “Estaba sumamente nerviosa porque compartía escenario con Lea Salonga, sabiendo que ella me escucharía cantar”, revela al hablar de esta figura icónica del teatro musical que ha dado vida tanto a Éponine como a Fantine en Broadway y en producciones conmemorativas. “Ella siempre ha sido el máximo referente, especialmente para los artistas asiáticos. Siento una profunda admiración por ella”.
Esta franqueza resulta reveladora. Demuestra cómo incluso una artista en los escenarios más prestigiosos debe enfrentarse a las comparaciones y a la responsabilidad de heredar un papel tan emblemático. Nathania Ong no intenta evadir esta ansiedad; por el contrario, la canaliza hacia su interpretación. Las críticas, afirma, son inevitables porque “nuestro arte es subjetivo”. En lugar de suavizar su actuación para hacerla universalmente complaciente, se mantiene firme en su visión. “Intento ofrecer la versión más honesta y auténtica de los personajes que encarno cada día”.
La reputación de Ong destaca por su precisión emocional, y comprende a la perfección cómo se construye meticulosamente dicha precisión. “Cada día que subo al escenario”, explica, “tiendo a adaptar la forma en que canto On My Own de manera muy sutil, incluso si pasa desapercibido para los demás”. Esta calibración depende de su propio estado de ánimo. “A veces, me muestro un poco más resignada. Otras veces, el dolor es más punzante. Y en ocasiones, siento una profunda euforia al saber que, aunque él no me ame, tuve el privilegio de enamorarme”. Se trata de una rara manifestación de variación disciplinada: una actuación que cobra vida de manera única en cada momento.

Above Ong luce un refinado jersey de cuello alto de Akris en enVie de Pois; falda de Catherine Regehr en enVie de Pois; pantalones de Hervé L Leroux en enVie de Pois; junto a un anillo y pulseras Perlée de Van Cleef & Arpels en oro amarillo con diamantes
Intento ofrecer la versión más honesta y auténtica de mis personajes.
Esta atención al detalle marca una transformación profunda, que comenzó en los inicios de la trayectoria de Ong y trasciende cualquier frontera. Tras ser rechazada en todas las escuelas de arte dramático a las que postuló tras graduarse del instituto, se matriculó en el Lasalle College of the Arts de Singapur antes de trasladarse a la Mountview Academy of Theatre Arts en Londres, una decisión que hoy describe como decisiva. “Cuando abandonas el nido, aprendes verdaderamente a ser independiente”, reflexiona. “Te abres a un universo entero de creatividad cuya existencia desconocías”.
La evolución a través de sus personajes resulta cada vez más evidente. Ong debutó en el West End en 2021 como Jenna Rolan en Be More Chill, un musical pop-rock sobre el estatus y la ansiedad adolescente. Posteriormente, interpretó a Cenicienta en la producción de 2023 de Into the Woods a cargo de la compañía singapurense Pangdemonium. Esta oscura y compleja obra de Stephen Sondheim y James Lapine reinterpreta los cuentos de hadas tradicionales como una meditación adulta sobre el deseo, las consecuencias y el cuidado. En su regreso al West End en 2024, encarnó a Eliza Hamilton en Hamilton, aportando la dignidad silenciosa que ancla el ritmo de la emblemática obra de Lin-Manuel Miranda sobre la fundación de los Estados Unidos. En julio, asumirá el papel de Elle Woods en Legally Blonde – The Musical, una puesta en escena del Singapore Repertory Theatre protagonizada por un elenco asiático y dotada de un lenguaje visual decididamente contemporáneo.
Cada producción difiere en el tono y “cada uno de estos personajes me ha planteado un reto interpretativo significativo”, señala Ong. Aun así, es posible trazar una línea conductora. Éponine se alinea con lo que ella denomina su “energía natural”; Eliza se encuentra mucho más alejada; y Elle, asegura, conecta con esa faceta suya que dedicó ocho años a la competición de animadoras. Su forma de definir este último rol resulta reveladora. “Es una mujer de una inteligencia excepcional”, asevera. “Es la prueba viviente de que puedes lograr cualquier cosa que te propongas”. También reconoce parte de sí misma en el personaje: “Me gusta pensar que soy bastante resiliente; ciertamente, trabajo con gran dedicación”.
Arraigada a sus orígenes

Above Ong lleva un top de Catherine Regehr en enVie de Pois; pantalones vaqueros de Akris en enVie de Pois; pendiente, collar y pulseras Clash de Cartier en oro rosa; anillos Clash de Cartier en oro rosa con ónix negro y en oro rosa con ágata verde; zapatos de tacón So Kate de Christian Louboutin
A pesar del incesante ritmo de su carrera, la familia sigue siendo el pilar inquebrantable que la sostiene. Ong confiesa que el fondo de pantalla de su móvil es una fotografía de su perro, Marshmallow. Su madre la visita durante las giras y sus tres hermanas representan una presencia estabilizadora. Su padre —dentista y ex cantante semiprofesional— fue también uno de sus primeros profesores de canto, y procura llamarlo una vez a la semana siempre que es posible. El consejo que le dio a una joven y titubeante Ong fue claro y directo: “No necesitas tener confianza, solo debes actuar como si la tuvieras”. Es el tipo de sabiduría que perdura en el tiempo. Aún hoy la mantiene con los pies en la tierra, añade, sobre todo porque siempre le ofrece críticas constructivas sobre sus actuaciones.
Por este motivo, Singapur ya no se percibe tanto como un punto de partida, sino como una perspectiva privilegiada, tal y como la propia Nathania Ong expresa cuando se le pregunta si se considera una artista singapurense en un escenario internacional o una artista global que, casualmente, nació en Singapur. Elige la segunda opción, pero con un matiz crucial: es una artista global, afirma, que “se enorgullece profundamente de ser singapurense”. En el futuro previsible, Londres seguirá siendo su base de operaciones. Sin embargo, describe esta vida a caballo entre ambas ciudades como si fuera “una especie de doble agente”, con su familia elegida en un lugar y su familia de sangre en el otro.

Above Nathania Ong luce un chal, camisa y pantalones de Loro Piana; exquisito reloj Vanguard Curvex Cut Flower de Franck Muller en oro blanco engastado con diamantes y zafiros; y pasador propio del estilista
Todo este recorrido desemboca de forma natural en Honest, el concierto en solitario que presentará en Singapur este próximo septiembre. Concebido como un evento íntimo de cuatro funciones con música en vivo, bajo la dirección musical de Kelvin Loh, el espectáculo fusiona el repertorio de teatro musical con influencias contemporáneas y composiciones originales. Más allá de lo musical, parece ser la manifestación más pura del camino que ha decidido emprender. “He trazado un plan para despojarme de artificios y redescubrir mi esencia”, revela. “En este momento, estoy en un proceso de exploración personal. Como actriz, siempre adoptamos diferentes identidades, pero anhelo descubrir cómo suena realmente Natty”. Aunque sus personajes la han catapultado al éxito, este concierto plantea la gran incógnita de qué queda cuando el telón cae y los roles desaparecen. El público local tendrá aún más oportunidades de disfrutar de su talento, ya que debutará junto a la Orquesta Sinfónica de Singapur este diciembre, ofreciendo dos veladas mágicas con los grandes clásicos de Broadway y de Disney.
En este momento, estoy en un proceso de exploración personal. Como actriz, siempre adoptamos diferentes identidades, pero anhelo descubrir cómo suena realmente Natty.
En este sentido, el éxito adquiere hoy un significado muy distinto al que enmarcó sus primeros triunfos. Ong reconoce abiertamente que Éponine “fue tan solo el principio”. Ahora, su objetivo es consolidar su propia voz, continuar evolucionando y orientarse hacia proyectos creativos que sientan verdaderamente suyos. El momento más revelador de la entrevista llega cuando confiesa que los personajes que más le entusiasma interpretar en el futuro son “aquellos que aún no se han escrito”. Resulta una declaración impactante viniendo de una intérprete que ya se asocia con roles históricos. Lo que busca ahora es forjar un nuevo hito y tener la oportunidad de crear una interpretación que, algún día, pueda, en sus propias palabras, “llamar mía”.
Credits
Photography: Darren Gabriel Leow
Fashion Direction: Adriel Chiun
Art Direction: Charlene Lee
Hair: Leong using Kevin Murphy
Make-Up: Cheryl Ow using Nars
Photography Assistant: Melvin Leong
Stylist's Assistant: Shavita Rajendran
Location: Sands Theatre



