Los ganadores de los premios Tatler Best of the Year 2026 de Hong Kong y Macao revelan cómo crean una coreografía con alma y conexiones genuinas que responden a la vertiginosa demanda de la región y mantienen latiendo el corazón del sector
Se requiere una pericia poco común para que un huésped sienta una auténtica calma en una ciudad que no deja de correr. En Hong Kong y Macao, esa quietud rara vez reside solo en la arquitectura de un lobby o en el pedigrí de una carta; habita en una hospitalidad concebida para un público al que no se le escapa nada. Los premios Tatler Best of the Year de este año reconocen a seis establecimientos que han dominado esa alquimia—una conexión que trasciende la superficie.<\/p>
En Hong Kong, los honores se reparten entre la calma urbana de Upper House Hong Kong<\/a>, la creatividad técnica de Wing<\/a> y el bullicioso encanto romano de Bar Leone<\/a>. Al otro lado del agua, en Macao, el listón lo marca la suntuosa grandiosidad de Wynn Palace<\/a>, el fulgor efímero de Chef Tam’s Seasons<\/a> y la precisión líquida de Wing Lei Bar<\/a>.<\/p>
A medida que avanzamos por 2026, la vanguardia del sector se aleja de la fría eficiencia del algoritmo y, en su lugar, realza la presencia personal y física de sus equipos como su activo más preciado. Se encuentra en la meticulosa y, a menudo, invisible coreografía del servicio: una energía específica que ninguna máquina puede replicar, o el profundo sentimiento de pertenencia que nace cuando de verdad se comprenden las necesidades de un huésped.<\/p>
Este giro revela una comprensión más profunda de lo que busca el huésped contemporáneo. En una era en la que la conveniencia se automatiza, el verdadero lujo se ha vuelto sinónimo de lo no guionado. Es la intuición del personal del hotel que sabe cuándo intervenir y cuándo retirarse; el chef que interpreta la tradición con una mirada contemporánea; y el bartender que recuerda una preferencia de hace meses. Son momentos que convierten un encuentro fugaz en un recuerdo perdurable. En conjunto, estos visionarios demuestran que, en esta parte del mundo, la hospitalidad no es solo un servicio—es el oxígeno mismo que respira la industria.<\/p>
Simon McHendry: el hombre de la Casa

Above Simon McHendry con un look de Dunhill
Que un hotel mantenga de forma constante un estatus de culto durante 17 años—especialmente en una ciudad tan exigente como Hong Kong—roza el milagro. Para Simon McHendry, director general de Upper House Hong Kong, Hotel del Año 2026 de Tatler Best en Hong Kong, esta vigencia no es fruto de normas rígidas, sino de una “energía colectiva” y de la negativa a seguir una plantilla global.<\/p>
En su lugar, la House—así se denomina a los miembros de la marca hotelera—ha deconstruido las ideas más tradicionales del lujo. “Hemos sustituido los modelos rígidos y formales por algo mucho más vivaz”, dice McHendry. En el corazón del éxito del hotel hay una convicción fundamental: que el elemento humano es, como afirma, “la única moneda que realmente importa” en 2026. “La tecnología es una herramienta poderosa para agilizar la logística, pero su verdadero valor radica en dar a nuestro equipo más tiempo para conectar de forma significativa con nuestros huéspedes”, señala. “La gente busca cada vez más la resonancia emocional. Son nuestras personas quienes crean los momentos espontáneos y no guionados que definen una gran estancia. Contratamos intencionadamente por personalidad antes que por experiencia tradicional del sector, empoderando a nuestro equipo para que sea él mismo y siga su intuición.”<\/p>
La estrategia ha dado frutos. Si pregunta a su legión de fieles, casi todos coincidirán en que lo que hace que Upper House Hong Kong se sienta como un hogar es su servicio, refrescantemente informal—un equilibrio perfecto entre atención y discreción. También es profundamente personal. Aquí, un comentario al pasar sobre los bombones elaborados en la casa puede traducirse en un plato esperándole en su próxima comida; la admiración por la fragancia personalizada de jengibre y verbena del hotel puede convertirse en un espray para el hogar o una vela como obsequio.<\/p>
En los inaugurales Tatler Best Asia-Pacific Awards de 2024, Upper House Hong Kong ganó “Best Service” para sorpresa de nadie. “Para crear una estancia verdaderamente excepcional, priorizamos construir una conexión humana auténtica y esos momentos espontáneos y no guionados”, afirma McHendry. <\/p>
El hotel se ha convertido además en un centro cultural de Hong Kong, con talleres de arte, wellness y moda, programas y pop-ups. Por ejemplo, aunque no hay spa, Upper House Hong Kong cuenta con un excelente programa de bienestar que incluye terapia de calor y frío en 10x Longevity, astrología con Stone & Star y tratamientos de Medicina Tradicional China de la célebre clínica local Chain’s. Y a menudo encontrará a los líderes de la ciudad y a la comunidad creativa en el restaurante del hotel, Salisterra, que presume de vistas panorámicas al puerto de Victoria. El adyacente Green Room, con banquetas de terciopelo y encimeras de mármol brasileño, ofrece un entorno más íntimo.<\/p>
“[Estas alianzas] dan forma a la autenticidad de la experiencia que ofrecemos. Como House, no somos solo un destino para viajeros, sino un espacio profundamente enraizado en la comunidad local. Estas colaboraciones aportan profundidad y diversidad a nuestra propuesta”, dice McHendry. “Este sentido de comunidad transforma la House en un espacio en evolución, donde los huéspedes pueden experimentar Hong Kong de un modo más íntimo y personal, guiados por un equipo que comparte una auténtica pasión por la ciudad.”<\/p>
Vicky Cheng: el artífice de la “temperatured hospitality”

Above Vicky Cheng con un look de Ralph Lauren
Ver a Vicky Cheng hablar de un servicio de cena es contemplar a un hombre centrado en una sensibilidad concreta. Como propietario-chef de Wing, Restaurante del Año 2026 de Tatler Best en Hong Kong—además de VEA, su buque insignia de alta cocina chino-francesa; el casual occidental Medora; Liz & Tori, la heladería que lleva el nombre de sus hijas; K by Vicky Cheng en Bangkok; y su más reciente apertura, Estuary en Macao—Cheng cree que, aunque el plato es esencial, el objetivo último de la hospitalidad es una sensación física. En una ciudad como Hong Kong—hogar de una de las demografías más exigentes del mundo—Cheng entiende que las altas expectativas de sus comensales son un producto natural de su entorno. “Tenemos la suerte de contar con mucha gastronomía deliciosa, pero también con eficiencia”, observa, reconociendo que, en este paisaje, “la buena cocina casi se da por sentada”. Para Cheng, la verdadera medida del éxito de un restaurante reside en lo que él denomina “temperatured hospitality”.<\/p>
“Es una calidez”, explica Cheng, “una sensación de ser advertido incluso antes de levantar la mano... Debe sentirse mimado desde el momento en que llega hasta que concluye su experiencia.” Esta filosofía es una respuesta deliberada a un mundo cada vez más automatizado. Aunque reconoce que la IA impulsa el progreso, se mantiene como guardián del elemento humano. “Un robot nunca podría darle la sensación creada por todas esas pequeñas cosas”, afirma. “Con el mundo digital... estamos perdiendo temperatura. Se está enfriando. Solo un ser humano con habilidades de hospitalidad puede brindar esa calidez.”<\/p>
Cheng se describe como un hombre “a la antigua” con una mente “clásica”, rasgo evidente en su negativa a que la tecnología dicte su proceso creativo o el enfoque de su equipo. Mantiene una estricta norma de no usar el teléfono durante las reuniones para asegurar la concentración total. “Nadie puede estar con el teléfono”, insiste. “En mis reuniones, todos reciben únicamente una copia impresa... Así fluyen mejor mis ideas creativas.” Considera el declive de la escritura a mano una pérdida para el oficio culinario. “Estamos perdiendo el papel y el bolígrafo”, lamenta. “Hay algo en escribir las cosas que le hace recordarlas y atesorar ese papel aún más. Es como una reacción en cadena en la mente.”<\/p>
M 1s all E1 de la log EDstica del servicio, Cheng tambi E9n se centra en cambiar la narrativa del sector: de la mano de obra al oficio. Recuerda una E9poca en la que los roles de sala eran la cumbre del “cool” y cree que, para que el talento joven prospere, debe dejar de ver la industria como meramente intensiva en trabajo. Para Cheng, el objetivo es la consistencia—la capacidad de mantener una reputación mediante el boca a boca cada noche.<\/p>
Cuando se le pregunta por el elogio m E1s significativo que ha recibido, no cita premios profesionales, sino una conversaci F3n de coraz F3n a coraz F3n con sus hijas. Les dijo: “Me esfuerzo cada d EDa; aunque no sea el mejor padre, me esfuerzo cada d EDa”, solo para ser reconfortado por su respuesta: “Eres el mejor pap E1... y eres el mejor chef del mundo.” Al menos este a F1o, es el chef del mejor restaurante de Hong Kong.<\/p>
Lorenzo Antinori: el paladín de la convivialidad

Above Lorenzo Antinori con un look de Loro Piana
Para Lorenzo Antinori, cofundador de Bar Leone, Bar del Año 2026 de Hong Kong, así como de Montana, inspirado en Cuba, y Bar Leone Shanghai, el panorama de la hospitalidad en Hong Kong se define por un profundo respeto mutuo que trasciende el éxito individual. Considera a los profesionales de la ciudad como un frente unificado, donde cada avance contribuye a una identidad regional más amplia. “Estamos aquí representando nuestros locales, pero también a Hong Kong”, explica Antinori. Atribuye a la ciudad el haberle brindado la plataforma para sus ambiciones, señalando que esta gratitud compartida crea “un orgullo que une a nuestra industria y a nuestra comunidad”.<\/p>
Este espíritu comunitario es cada vez más vital a medida que el oficio se enfrenta al avance de la hiperautomatización. Aunque Antinori aprecia los beneficios operativos de la tecnología, sigue defendiendo el carácter insustituible de la presencia física y la calidez social. “El alma de nuestra industria se funda en las personas”, afirma, sosteniendo que “el espíritu de la convivialidad” es el elemento esencial de cualquier salida social. Cree que preservar este enfoque centrado en lo humano es un deber formal, y sugiere que “es nuestra responsabilidad protegerlo” mediante un liderazgo proactivo y apoyo legislativo a la fuerza laboral.<\/p>
Para sostener este oficio, Antinori aboga por modernizar la forma en que el sector trata a su talento emergente. Reconoce que las expectativas de la plantilla han cambiado de forma significativa, lo que exige una gestión m E1s emp E1tica y estructurada. “Se trata de entender que las nuevas generaciones son diferentes a las anteriores”, dice, y recalca que la retenci F3n pasa por “un mejor bienestar en nuestros lugares de trabajo” y “programas de mentoría con verdaderas perspectivas de futuro”. Describe la parte m E1s exigente de su papel como el esfuerzo constante por “gestionar y crear un entorno laboral sostenible” capaz de atraer y retener a personas comprometidas.<\/p>
Este enfoque interno en la calidad y el cuidado permite a la regi F3n marcar referentes globales en lugar de seguir tendencias existentes. Antinori observa un claro “alejamiento de la replicaci F3n de modelos occidentales a favor de propuestas localizadas y basadas en la experiencia”. Al apoyarse en sus fortalezas únicas, Asia genera hoy su propio impulso y “crea oportunidades muy atractivas” de crecimiento. Se declara aprendiz de esta excelencia regional, y admira a grupos como Jigger and Pony, de Singapur, y Nutmeg & Clove por su capacidad de lograr reconocimiento internacional de marca manteniendo “talentos carismáticos”.<\/p>
La aproximaci F3n de Antinori se rige por el instinto sencillo de “actuar siempre con cuidado y generosidad”. Observa que, en un mundo de alta velocidad donde las interacciones se vuelven cada vez m E1s transaccionales, los j F3venes profesionales a menudo se sienten presionados a buscar resultados r E1pidos en lugar de dominar el arte paciente del oficio. Para contrarrestarlo, se centra en “la oportunidad de construir relaciones reales con nuestros huéspedes, basadas en la confianza, la amistad y el amor por la convivialidad”. Para Antinori, la medida definitiva del E9xito no est E1 en la velocidad ni en la eficiencia, sino en el momento “en que los huéspedes describen nuestros locales como su hogar”.<\/p>
Linda Chen: la guardiana intercultural

Above Linda Chen con su propio look
En el deslumbrante y competitivo paisaje de Macao, mantener una posici F3n en la cumbre del lujo exige mucho m E1s que arquitectura palaciega. Para Linda Chen, presidenta, vicepresidenta y directora ejecutiva de Wynn Macau, el secreto de que Wynn Palace haya sido nombrado Hotel del Año 2026 de Tatler Best radica en lo que define como una “cultura invisible de la excelencia” que prioriza el alma de la experiencia por encima de la escala del entorno.<\/p>
“Las altas expectativas de nuestros huéspedes de Hong Kong y Macao han sido fundamentales para impulsar este progreso”, afirma. “Su insistencia en la calidad nos ha llevado a refinar cada detalle, desde las experiencias gastron F3micas hasta los eventos culturales a medida que muestran el singular car E1cter de encuentro entre oriente y occidente de Macao. Estos est E1ndares se han convertido en la base con la que damos la bienvenida a visitantes de todo el mundo.”<\/p>
El equipo de Wynn Palace hace m E1s que ofrecer un servicio de clase mundial: seg FAn Chen, son custodios de una filosof EDa basada en la empat EDa, la atenci F3n al detalle y el orgullo. “Cada interacci F3n, ya sea un saludo c E1lido o la sutil anticipaci F3n de una necesidad, se brinda con naturalidad”, afirma. “Invertimos en cultivar un entorno laboral donde los miembros del equipo se sientan valorados, respetados e inspirados para asumir la experiencia del huésped como propia. Ese sentido del orgullo se traduce en un servicio constante, aut E9ntico y sentido. Los huéspedes pueden admirar nuestros carruseles florales o el Performance Lake, pero lo que m E1s recuerdan es c F3mo nuestro personal les hace sentir: bienvenidos, respetados y cuidados.”<\/p>
Chen a F1ade que Macao no solo absorbe ideas del exterior, sino que tambi E9n exporta sus innovaciones y narrativas culturales al mundo. En 2025, el grupo present F3 Wynn Culture, una marca dedicada a mostrar la belleza de las artes y la cultura de China a una audiencia global. “Al comisariar exposiciones, actuaciones y muestras culturales, no solo atraemos a un p FAblico m E1s joven a Macao, sino que tambi E9n inspiramos a los j F3venes profesionales a ver la hospitalidad como una puerta a la creatividad, el intercambio cultural y la influencia global”, afirma.<\/p>
En la edici F3n de 2025 de la Bienal Internacional de Arte de Macao, Wynn Palace present F3 la primera gran exposici F3n inmersiva del mundo con porcelana de Jingdezhen, Hello China, Hello Macao—The Odyssey of Jingdezhen Porcelain: A Heritage Voyage from Macao to the World<\/em>. “Esta exposici F3n pionera revel F3, de forma innovadora, el papel vital que desempe F1 F3 Macao como nudo de la Ruta Mar EDtima de la Seda al combinar la tradici F3n cultural china con arte digital de FAltima generaci F3n”, dice Chen.<\/p>
La exploraci F3n cultural contin FAa en Chef Tam’s Seasons—galardonado como Restaurante del A F1o 2026 de Tatler Best—, que se inspira en los 24 t E9rminos solares del calendario lunar chino tradicional. “Al defender el arte, la gastronom EDa y la innovaci F3n chinas”, afirma Chen, “aspiramos a contribuir a redefinir Macao como un destino donde la inspiraci F3n est E1 en el coraz F3n de todo lo que hacemos.” <\/p>
En FAltima instancia, la visi F3n de Chen para el futuro de Wynn Palace es brindar un “profundo sentido de pertenencia”, creando un espacio donde los viajeros m E1s sofisticados del mundo se sientan genuinamente en casa mientras descubren placeres emocionales que solo pueden hallarse en Macao.<\/p>
Tam Kwok-fung: el artesano de las estaciones

Above Tam Kwok-fung con chaqueta, camisa y pantalones de Tod’s; corbata del estilista
En Chef Tam’s Seasons, en Wynn Palace—galardonado con el premio al Restaurante del A F1o 2026 de Tatler Best en Macao—el chef ejecutivo Tam Kwok-fung act FAa con una mentalidad de “servicio primero”. Con m E1s de 30 a F1os de experiencia culinaria, Tam cree que las altas expectativas de los comensales de la regi F3n se deben a una profunda alfabetizaci F3n del oficio. Señala que los huéspedes de Hong Kong y Macao “no solo prueban la comida; entienden la t E9cnica, el tempo y los minuciosos detalles detr E1s de cada plato”. Para Tam, la presencia de un p FAblico tan informado exige un nivel de implicaci F3n que describe como “hospitalidad de alma a alma”.<\/p>
“El elemento humano sigue siendo nuestra moneda m E1s valiosa”, explica Tam. “Si bien la IA puede optimizar una cocina y hacerse cargo de la eficiencia, no puede sustituir la calidez que moldea la experiencia. No puede captar verdaderamente la esencia de t E9cnicas especializadas—como el wok hei<\/em>, el ‘aliento del wok’—; ni percibir los sutiles cambios de E1nimo de un huésped a lo largo de la experiencia gastron F3mica.”<\/p>
Sobre c F3mo describir EDa la hospitalidad en Hong Kong y Macao, afirma: “Es una combinaci F3n fluida de eficiencia extrema... Nos aseguramos de que cada detalle se ejecute con esmero y de que los huéspedes se sientan atendidos en cada punto de contacto.” Cree que este compromiso compartido es lo que asegura la posici F3n global de la regi F3n a nivel macro.<\/p>
“Entendemos que no somos meros restaurantes individuales; juntos construimos una FAnica reputaci F3n”, observa Tam. “Cuando uno de nosotros destaca, eleva el prestigio de nuestra regi F3n como capital gastron F3mica global.”<\/p>
A los j F3venes talentos que ingresan al oficio, Tam les aconseja rechazar la mentalidad de atajo. “Temo que estemos perdiendo la paciencia—la disposici F3n a pasar a F1os dominando los fundamentos antes de buscar el foco”, advierte. “Es vital construir una base s F3lida de t E9cnicas mediante la experiencia y la pr E1ctica, junto con una comprensi F3n profunda de la herencia culinaria. La paciencia para absorber cuanto sea posible antes de plasmar nuestra propia declaraci F3n a trav E9s del oficio es esencial, y para m ED es innegociable.”<\/p>
Tam encuentra alegr EDa en los momentos en los que la tradici F3n resuena de forma inesperada con el p FAblico contempor E1neo. “La mejor opini F3n es cuando un huésped me dice que nunca imagin F3 que la cocina cantonesa pudiera saber as ED, o que mis platos ofrecen una perspectiva fresca de la gastronom EDa”, comenta. “Es enormemente gratificante poder honrar nuestra herencia mediante mi cocina y, al mismo tiempo, ofrecer algo que sorprende y conecta con los paladares modernos.”<\/p>
Para Tam, esa resonancia forma parte de un cambio mayor, a medida que la profundidad t E9cnica y cultural de la regi F3n gana un escenario global. “Cada vez surgen m E1s chefs j F3venes y talentosos en Asia, y la alta cocina del continente recibe m E1s reconocimiento”, afirma. “Estamos orgullosos de mostrar nuestras capacidades a una audiencia mundial.”<\/p>
Mark Lloyd: el puente global

Above Mark Lloyd con un look de LR3
Para Mark Lloyd, director de bares en Wynn Macau y Wynn Palace, Bar del A F1o 2026 de Tatler Best en Macao, la barra es un mapa vivo de colaboraci F3n global. Mientras muchos, a su nivel, guardan sus t E9cnicas con celo profesional, Lloyd ha construido su reputaci F3n sobre un principio distinto: un programa de intercambio global encarnado en su carta Unity. No se ve como un creador solitario, sino como un recopilador t E9cnico que compendia lo mejor del sector para elevar la escena de Macao.<\/p>
“Todo mi programa de c F3cteles es una lista de muchas personas de las que he aprendido”, admite. “Tomo, con orgullo y en voz alta, de cada bar que visito y donde hago un turno. No hay verg FCenza en seguir evolucionando y aprendiendo de sus pares.” Este enfoque de c F3digo abierto le ha permitido entretejer las influencias de los bares m E1s vanguardistas de Asia en el tejido de Wing Lei Bar. Atribuye su impulso a una amplia gama de mentores—desde Lopsang Lama, de Sidecar en Nueva Delhi, hasta Jesse Vida y Gabriel Lowe, de Cat Bite Club en Singapur—y entiende esas relaciones como el combustible de su innovaci F3n.<\/p>
Este compromiso con el intercambio global se equilibra con la apreciaci F3n por los momentos humanos y no guionados que ocurren al otro lado de la barra. Lloyd cree que el verdadero peso de la experiencia se encuentra en las historias que traen los huéspedes. “Hay una alegr EDa serena al escuchar los relatos que llevaron a un huésped a nuestro bar esa noche; nos permite ir m E1s all E1 de las formalidades y crear una conexi F3n personal, sincera y perdurable”, afirma.<\/p>
Para Lloyd, el oficio se apoya en la adhesi F3n inquebrantable a los b E1sicos. Preguntado por lo que m E1s teme para el sector, se F1ala directamente la eros F3n de los cl E1sicos. Advierte que, si bien vivimos en una “edad de oro de la creatividad experimental”, el mundo de la cocteler EDa debe permanecer anclado en sus or EDgenes. “No debemos olvidar que los cl E1sicos son las ra EDces que nos permiten crecer”, afirma. “Sin esa comprensi F3n fundamental, la innovaci F3n pierde su ancla.” Es este equilibrio entre el respeto al viejo guardi E1n y el hambre de lo nuevo lo que le permite rendir a lo que llama “una mayor altitud”.<\/p>
La labor de Lloyd rinde homenaje a la energ EDa de alta velocidad de su base. No cree que la hospitalidad se aprenda en Macao, sino que la ve como un componente esencial de la identidad de la ciudad. “En una ciudad tur EDstica como Macao, la hospitalidad no es una opci F3n; est E1 en la sangre”, afirma. “En Macao, no nos limitamos a servir—aspiramos a superar expectativas.”<\/p>
El mejor elogio que ha recibido, dice, es “que me llamen campe F3n de mi regi F3n”, y a F1ade: “Llevar la escena de bares de Macao a territorios inexplorados es mi mayor logro … Es esta b FAsqueda incansable de lo inolvidable lo que distingue a esta regi F3n de cualquier otro lugar del mundo.”<\/p>
Créditos de media<\/h3>
Editores: Fontaine Cheng, Coco Marett
Dirección creativa: Zoe Yau
Fotografía: Alexander Yeung
Estilismo: Anthony Tong
Diseño de set: Athena Leung
Grooming: Yucca Yu
Peluquería: Kit Li
Maquillaje: Jovy Chai
Producción: Carlos Hui
Videografía: Donald Fong, Chan Kin Kwan
Asistentes de fotografía: Victor Tang, Ernest Cheng
Asistentes de estilismo: Joey Wong, Samantha Lai
Asistentes de set: Caster So, Heidi Ng, Yilee Chow
Asistente de producción: Jove Tsin Li<\/p>









